1 de marzo de 2015

EL UNIVERSO “DEMOCRÁTICO” Y “REBELIÓN EN LA GRANJA”



EL UNIVERSO “DEMOCRÁTICO” Y “REBELIÓN EN LA GRANJA”


1.- NO VAMOS A LA “MEJICANIZACIÓN”, SINO A LA “CUBANIZACIÓN”

2.- PERSONAJES DE LA NOVELA Y ACTUALES

3.- LA TIRANÍA DE LOS CERDOS

4.- ANIMALES ESCLAVOS POR CÓMODOS Y VICIOSOS

5.- EL CERDO LÍDER DE LA REVOLUCIÓN

6.- EL PROYECTO, EL MODELO, EL ORGULLO

7.- DOBLE TRAICIÓN

8.- DEL HOMBRE AL CERDO Y DEL CERDO AL HOMBRE

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Capítulo I: NO VAMOS A LA “MEJICANIZACIÓN”, SINO A LA “CUBANIZACIÓN”

 No vamos a la ‘mejicanización’ como dijo el papa argentino, vamos a la “Cubanización”.

 En nuestras narices el régimen dictatorial enmascarado de democrático ha cambiado progresiva, paulatinamente, y como estúpidos continuamos diciendo, “Pero ahora, estamos en democracia”.

 Los Argentinos hemos padecido un lavado de cerebros que se ha ejecutado mientras que nos hemos dejado distraer y entretener.

 Somos dementes de soberbia infernal, deliramos de orgullo y nos encontramos satisfechos por vanidades, no hemos comprendido la realidad, el mundo ha cambiado y es sumamente perverso, asquerosamente infernal:

GUERRA ESPIRITUAL, FILOSÓFICA, SOCIAL, CULTURAL Y PSICOLÓGICA (III):

CONTROL MENTAL TOTAL:

DESENMASCARANDO LA REALIDAD DE LA ARGENTINA:

 Durante “El Proceso Democrático”, lo que realmente sucedió es la destrucción del Estado y la aniquilación de la Nación.

 Se ha establecido un régimen dictatorial que nos somete, esclaviza y nos convence de que debemos dar gracias, pues supuestamente estamos mejor que antes.

 Se ha matado al estado, el certificado de defunción fueron los nefastos acuerdos de madrid firmados por los traidores a la Patria menem-cavallo donde la Argentina abdicó incondicionalmente ante inglaterra.

 La Nación Argentina también fue matada, transformada y convertida en un engendro infernal vicioso, corrupto, prácticamente indescriptible. Los efectos de esto pueden advertirse en los zafarranchos oficiales que intentan ser actos patrios, donde ya no se entona el Himno Nacional, ni se utilizan los Símbolos Patrios.

 Padecemos una horrenda dictadura infernal, y a caso la mas perversa de todas, pues se enmascara de democrática, es hipócrita, embustera, mentirosa, lava-cerebros, una escenificación que disimula la realidad.

 Solo cambian los títeres en sucesivas funciones, pero el régimen continúa, la farsa, el circo, la distracción.


Capítulo II: PERSONAJES DE LA NOVELA Y ACTUALES

 El proceso fue una verdadera “Revolución en la granja”, pero se consumó con la dictadura kirchnerista, hoy podemos claramente observar a los personajes de de la mentada novela de George Orwell, y las similitudes con la realidad son espeluznantes:

 Los animales padecían la opresión humana, se quejaban de la explotación, de que su trabajo beneficiaba al borracho y enfermizo dueño, de manera que emprenden una revolución para constituirse en dueños de la granja.

 Fue una revolución populista, marxista, de zurdos recalcitrantes de típico discurso seductor para masas oprimidas y esclavizadas. Se cambió el régimen por otro peor y controlado por cerdos.

 Personajes:

Sr. Jones:

 En la novela: El dueño de la granja, el convertido en gran enemigo del pueblo oprimido, la humanidad misma.

 Hoy en el régimen kirchnerista: “La opo”, “La Corpo”, “Los medios”, “Los fachos”, “Los golpistas”, “Los militares”, “Partido judicial”, “Los héroes de Malvinas que no tenían que haber vuelto ninguno vivo por fachos”, (Palabras de la vieja subversiva hebe).


El cerdo Mayor:

 En la novela: Es el cerdo mas viejo y repugnante convertido en ídolo y ‘gran hermano’.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Es el poder oculto, real, de este régimen infernal, la masonería e inglaterra.


El cerdo Napoleón:

 En la novela: Es el mas astuto y perverso, se apropia de las ideas de otro cerdo y se constituye en el gran tirano dominante, un verdadero demente ególatra infernal encerrado en sí mismo.

 Hoy en el régimen kirchnerista: En su momento fue nestor kirchner, ahora la reina de esta realeza negra, nefasta e infernal, su esposa y sucesora, kristina kirchner.


El cerdo Snowball:

 En la novela: Uno de los líderes de la revolución, echado por el cerdo Napoleón, convertido en elemento esencial del régimen dialéctico infernal, es el gran saboteador, el enemigo de la revolución, un traidor.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Es innumerable el tendal de traidores que ha tenido el régimen porque su estirpe es de traidores, traidores a Dios y a la Patria.

 Para ellos todo el que no satisface sus caprichos y no comparte sus delirios infernales, es un traidor, un hereje, un enemigo, y es el culpable-responsable de todos los problemas, desgracias y calamidades.

 Esto es enfermizo e infantil, verdadera inmadurez propia de ególatras narcisistas caprichosos, ambiciosos e inútiles.

 Para los imbéciles adictos al régimen imperante, también se usa como gran enemigo a la dictadura, así como todo lo que implique uniforme, organización o valores.


El cerdo Squaler:

 En la novela: Era el chanta que vendía todo lo malo como bueno y que responsabilizaba de todas las desgracias acusando a otros, un gran charlatán encargado de desdibujar la realidad implantando la mentira como realidad.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Hasta hace poco era el jefe de gabinete, y junto a éste los medios controlados por el kirchnerismo.


El caballo Bóxer:

 En la novela: El ejemplo de trabajador esforzado, sacrificado, que no tiene cerebro, solo fuerza bruta y que se deja lavar el cerebro repitiendo los slogans del régimen imperante ‘si napoleón lo dice’, ‘trabajaré mas’.

 Hoy en el régimen kirchnerista: El pueblo mediocre, cómodo y dedicado a satisfacer vicios, ególatra y delirante, ajeno a la realidad que impera. Pueblo que se deja usar y llevar hasta consumir por el régimen exprimidor infernal mientras repite enfermizamente, ‘por lo menos, estamos en democracia’.


Las ovejas:

 En la novela: Animales vanidosos y tontos de fácil seducción que sin una pizca de cerebro repiten constantemente las máximas del régimen para convencerse y convencer, para imponerse e imponer la mentira, para acallar a todo opositor.

 Totalmente ciegas y ajenas a la realidad, se convencen de toda mentira y permanecen evadidas, encerradas en un mundo fantasioso, irreal, disociadas de la realidad y perdidas en ese mundo romántico revolucionario que no existe.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Los artistas que colaboran en presentar un espectáculo, una farsa democrática para engañar a los ignorantes que gustan de ese circo, que quieren creer las mentiras que dicen en el medio masivo de lavado de cerebros que es la televisión. También acá encontramos revista, internet, radio, teatro, cine y los espectáculos multitudinarios, recitales, corsos, carnavales, etc.


El cuervo Moses:

 En la novela: En principio personaje odiado por los animales de la granja, pero después seductor y embustero pasó a ser amigo, hasta tenía puesto destacado en los grandes eventos y desfiles revolucionarios.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Es la misma iglesia tercermundista, el gran papa argentino jesuita-masón y traidor a la Patria. El falso profeta que seduce, encanta y engaña realizando la reforma o revolución o primavera dentro de la iglesia.


El burro Benjamín:

 En la novela: Un burro recalcitrante, cínico, pasivo e indiferente, siempre ajeno a todo y siempre criticando todo, así como, quejándose de todo.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Es la izquierda que se vanagloria de intelectual, la misma que hoy vende sus infernales servicios al régimen. También encontramos la nefasta secretaría del pensamiento. (Recordar que estos infernales personajes quieren condenar la recuperación de Malvinas como un acto de la dictadura e impedir todo acto en honor a los héroes).


Los perros:

 En la novela: Son robados al nacer y criados en secreto, donde padecen un lavado de cerebros y programación mental al mejor estilo ‘monarca’, según bien lo explica Fritz Springmeier. Después se constituye en policía secreta, destrozan a los opositores en un castigo ejemplificador y con su sola presencia intimidan.

 Hoy en el régimen kirchnerista: Los grupos piqueteros y movimientos fanáticos del régimen kirchnerista infernal como los de milagro sala, delía, esteche, etc.; también considerar los movimientos secesionistas como los mapuches. Todos estos son engendros de futuros movimientos guerrilleros, revolucionarios, subversivos, terroristas.


La yegua Molly:

 En la novela: Yegua inútil y vanidosa que, como buena prostituta se vende al mejor postor, totalmente indiferente a la realidad y desinteresada de todo, solo pendiente de sus vanidades.

 Hoy en el régimen kirchnerista: La clase alta, los sindicatos, los empresarios.


Los animales en general:

 En la novela: El pueblo común, incluidos algunos de los ya mencionados.

 Hoy en el régimen kirchnerista: El pueblo en general, todos sometidos al régimen, unos socios, otros cómplices, pero todos esclavos de la tiranía infernal, unos mas, otros menos, pero nadie verdaderamente libre.


Capítulo III: LA TIRANÍA DE LOS CERDOS

 En el proceso de la vida diaria, los cerdos van apropiándose de la revolución y terminan convirtiéndola en algo de su uso personal.

 Con el correr del tiempo van dejando demostrado lo que realmente son, unos cerdos inmundos aprovechadores que solo guardan un discurso, y a veces las apariencias, para engañar al resto de los animales de la granja revolucionaria.

 De a poco los cerdos van adquiriendo privilegios sobre los otros animales justificando tal hecho en su supuesta labor de suma importancia y que no se encuentra al alcance de los otros animales.

 Incluso se llegó a anular por completo la revolución y se instauró una república, hubo elecciones, se eliminó el himno y toda costumbre fue cambiada, pero los animales seguían creyendo en las bondades de su supuesto ser dueños de todo.

 Siempre se presentaron como pobres víctimas desvalidas queriendo dar lástima, lo que es bien satánico, infernal, propio de malditos desgraciados, como cuando decimos que se trata de lobos disfrazados de cordero.

 Quienes quieren dar lástima, son en realidad ególatras caprichosos infernales, bajo su máscara de pobres desgraciados, o de despreciados injustamente, o de sacrificados por el bien de otros, encubren que en realidad satisfacen su ego y conforman todos sus vicios abominables y siempre crecientes.

 A raíz de determinados hechos, los mandamientos son cambiados, modificados, subvertidos, rectificados, y siempre en provecho de los cerdos dominantes que se han constituido en dueños y beneficiarios de todo, incluso, de la vida de otros animales.

 De a poco los animales observan como el ideal revolucionario es solo eso, ideas voladas, una utopía irrealizable, pero siempre se auto-disciplinan diciendo que están mejor ahora que antes cuando administraban los humanos, y se niegan a ver la realidad.

 Pronto fueron los cerdos reformando el régimen e imponiendo una tiranía, todo en forma gradual, usando propaganda e intimidación, de manera que los opositores al régimen eran perseguidos y exterminados para que siguiera la histeria de la triunfante revolución.

 Los animales se creen dueños de la granja y de sí mismos, de su trabajo, etc., pero la realidad es horrenda, triste, amarga, abominable, se hallan en una situación peor a la anterior a la revolución.

 Lo esencial en este régimen infernal es el engaño, el imperio de la mentira, la desdibujación de la realidad, por ello es de capital importancia la propaganda oficial, un charlatán que dice la verdad que debe creerse, y hasta como tienen que interpretarse los hechos realmente.

 Son infaltables en tal sentido las estadísticas complicadas que nadie entiende, pero que parecen indicar que todo siempre esta mejor, aunque la realidad diga otra cosa.

 Cuando llegaban tiempos de ruina, miseria y escasez, se redoblaban los desfiles, las fiestas y cantos para desviar la atención, atontar y para crear la falsa apreciación de felicidad. (Considerar que la escasez nunca afectó a los cerdos que se reproducían sin cesar y engordaban desmesuradamente).

 La realidad queda expresada por el autor en esta frase: “La granja se había enriquecido sin enriquecer a los animales, excepto a los cerdos que se adueñaron de la rebelión”.

 Los cerdos no producían nada, pero consumían mas que todos, y esto lo justificaban diciendo que era necesario para mantener la revolución, como cuando los dictadores democráticos se convierten en cerdos delincuentes millonarios empobreciendo al pueblo, saqueando la nación y sometiendo el país al extranjero rapaz.

 Los cerdos quisieron asegurase el control de la revolución en su provecho, por ello solo ellos aprendieron a leer y escribir.

 También redujeron los siete mandamientos a una sola máxima para quienes no podían memorizarla: “Cuatro patas sí, dos no”. Posteriormente la modificaron para adecuarla a la nueva realidad, y usándola como jaculatoria lava-cerebros: “Cuatro patas sí, dos mejor”, pues los cerdos habían aprendido a caminar en dos patas.

 La actividad de los cerdos cambió, mutó, dejó de ser la de administrar a sus iguales para convertirse en un ejercer su poder contra sus iguales, reducirlos a la esclavitud, acrecentar los privilegios propios y mantener el engaño, la farsa revolucionaria.

 Siempre se espantaba a los animales diciéndoles que el humano volvería y que perderían los beneficios de la revolución, exigiéndoles sacrificios y entregas para satisfacer los siempre crecientes vicios de los cerdos.

 Cómodos, ignorantes, agotados por el esfuerzo del trabajo, y sin los nutrientes necesarios, se hallaban los animales como drogados, verdaderamente se ejercía contra ellos un control mental y repetían las mentiras queriendo creer que era realidad la fantasía, negándose a ver la realidad de lo que padecían.

 Considerar como sucede lo mismo en la actualidad, y no solo acá, sino en cualquier régimen revolucionario, socialista, comunista, supuestamente ‘democrático’.


Capítulo IV: ANIMALES ESCLAVOS POR CÓMODOS Y VICIOSOS

 Los animales de la granja revolucionaria, triunfalista, tenían siete mandamientos como un programa de vida y un himno que representaba el ideal revolucionario.

 Los siete mandamientos son:

 Todo lo que camina sobre dos pies es enemigo.
 Todo lo que camina en cuatro patas o tenga alas es amigo.
 Ningún animal usará ropa.
 Ningún animal dormirá en una cama.
 Ningún animal beberá alcohol.
 Ningún animal matará a otro animal.
 Todos los animales son iguales.

 Estos mandamientos fueron reformados uno a uno para acomodarlos a la realidad cambiante, mutante, de la revolución.

 La cuestión es que los animales ni siquiera notaban que los cerdos modificaban los mandamientos.

 Los cerdos usaban la propaganda oficial para convencer a los otros animales de que los mandamientos siempre fueron como los veían en la actualidad, les era fáciles engañar a los animales.

 Los mismos animales querían ser engañados, querían creer en la gloriosa revolución y sus supuestas bondades resistiéndose a ver la realidad. Querían creer que eran dueños de todo, incluso de sí mismos, pero no eran dueños ni de pensar por sí mismos, todo estaba digitado, predispuesto, ordenado, preestablecido.

 Ellos mismos eran co-responsables del engaño que padecían, pues si bien los cerdos querían engañarlos, ellos querían ser engañados, querían ver la mentira como realidad negándose a ver los hechos mas que notorios y groseros.

 Se dejaban convencer fácilmente por las mentiras de los cerdos, incluso hasta podían llamar ‘negro’ a lo blanco y viceversa.

 No somos diferentes en estos tiempos, y esto es inmadurez, como niños queremos creer todo, nos encerramos en una ingenuidad demencial propia de cobardes que no quieren enfrentar la realidad y no se atreven a modificarla.

 Queremos construir ídolos, creer que otros son dioses y que nos adoran, somos una manga de ególatras cómodos que siempre quieren excusarse de sus responsabilidades.

 Las personas que no quieren crecer, que no quieren madurar, permanentemente andan buscando alguien que se ocupe de ellas, siempre quieren hacer un ídolo de cualquier adulador lisonjero, un chanta o charlatán seductor que diga lo que agrada al ego.

 Son décadas de infantilismo, de egolatría narcisista infernal, siempre esperamos que venga alguien a solucionar todo, siempre queremos que el que venga sea mejor, pero cómodos continuamos indiferentes a la realidad dedicándonos a vicios, ambiciones, corrupciones, perversiones, depravaciones.

 Somos imbéciles fáciles de engañar, manipular y usar, hoy nos dicen que hay que correr para allá y nos esforzamos en esa dirección, mañana para el otro lado y así danzamos al compás de los caprichos de los cerdos infernales que dibujan una realidad que no existe ni existirá.

 Somos irresponsables cómodos que solo piensan en su panza, no miramos mas allá de las narices, y no nos importa nada de nada, por ello es que demostramos a diario que merecemos ser dominaos, sometidos y esclavizados.

 Peor aun, mecemos ser engañados, padecer un lavado de cerebros masivo, un control mental general y repetir como estúpidos las mentiras que nos quieren hacer ver, creer y en apariencia vivir.


Capítulo V: EL CERDO LÍDER DE LA REVOLUCIÓN

 El líder revolucionario no fue el cerdo napoleón, pero este cerdo fue el que se constituyó en líder y dueño de la revolución.

 Lo que sucedió es que el cerdo napoleón era mas astuto, oscuro, perverso e infernal, entonces, supo adueñarse de la revolución, supo robar ideas y trabajo de otros para constituirse en líder.

 Justamente, con el paso del tiempo el cerdo dejó de ser llamado ‘camarada’, para hacerse llamar ‘líder’, y fue constituido en casi un dios.

 De la cercanía inicial con los otros animales pasó a aislarse, y en el momento oportuno, robó al cerdo snowall sus ideas y lo echó mediante el empleo de su guardia personal, perros adoctrinados desde el nacimiento.

 Todo bien era atribuido al cerdo líder, como si él lo produjera o fuese fruto de su esfuerzo. A la vez se le dedicaban alabanzas, y hasta la historia fue cambiada para endiosarlo construyendo el mito del líder revolucionario, un dios, un salvador, alguien inmortal que ha realizado justicia.

 Cuando tuvo oportunidad mató a todos sus opositores, ya había modificado todas las costumbres y leyes, hasta el himno había sido suprimido.

 Pronto la tiranía estaba constituida, pero los animales seguían sin ver la realidad. Hasta hubo elecciones y casualmente resultó elegido el único candidato, el cerdo napoleón.

 Cuando se aisló y supuestamente se elevó endiosándose, comenzó su paranoia, histeria y manía persecutoria, se hablaba de que había un complot para matarlo, entre algunos traidores internos y el otro cerdo echado que conspiraba desde granjas vecinas.

 Llegó a tener un cerdo que le probara los alimentos, y hasta dormir completamente aislado custodiado por sus perros asesinos, verdaderos esclavos mentales que habían padecido la programación mental monarca.

 El mentado molino que tanto esfuerzo, sacrificio y muertes había consumido en sus varias construcciones fue bautizado con su nombre, ‘molino napoleón’, como todo hoy es bautizado ‘nestor kirchner’, aunque difícilmente se trate de cosas realmente realizadas por éste o por sus malditos continuadores.

 Es sorprendente la capacidad de dar vuelta todo y de hacer ver la mentira como realidad, un ejemplo claro sucedió con la destrucción del molino y con la cantidad de animales muertos y heridos, fue un desastre, pero se comenzó a hablar de una victoria y hasta hubo festejos, creando la histeria victoriosa alienante que haría distraer a los animales de la realidad y olvidar otros hechos sumamente graves.


Capítulo VI: EL PROYECTO, EL MODELO, EL ORGULLO

 Para mantener a los animales ocupados y exigirles sacrificios, entrega, sumisión y reducirlos a una extenuante esclavitud, existía un programa, un proyecto.

 Ese proyecto justificaba todo lo que los cerdos querían, los sacrificios que a los animales les imponían, demandaban, exigían.

 Este proyecto revolucionario se plasmó en algo material y concreto, palpable, algo que sería para la comodidad y el bienestar, para el progreso de la granja revolucionaria, la granja animal.

 Este proyecto fue la construcción del molino de viento. Acá los animales se dejaron seducir y deslumbrar por las bondades del progreso tecnológico, y ambicionaron la comodidad, lujos y el mismo crecimiento que aportaría el molino.

 La cuestión es que para construirlo se les exigió a los animales sacrificios extenuantes y muchos terminaron ofrendando su vida por ello, mientras que la actividad de los cerdos se reducía simplemente a dirigir, controlar, exigir, imponer.

 Cuando el molino fue destruido por un temporal, el culpable fue el enemigo del régimen, hoy dirían ‘los golpistas’, el que era responsable siempre de todas las desgracias.

 Ahí se redoblaron los esfuerzos y sacrificios para reconstruir el molino que supuestamente traería bienestar, progreso y toda clase de beneficios para los animales.

 Sien embargo este molino fue volado por explosivos en una incursión humana. Los animales padecieron muchas bajas, y los que quedaron estaban heridos, pero mas grave que esto fue ver su molino, el que les llevó dos años de sacrificios construir, totalmente desaparecido.

 Esto simboliza el orgullo alzado, triúnfate y desafiante, la torre de babel, lo que todo régimen que se finge democrático realiza, sus supuestas conquistas y logros mientras que hablan de igualdad, fraternidad y libertad, inclusión y otras hiervas.

 Simboliza también como el orgullo siempre se derrumba, desmorona y es triturado, reducido a polvo por el orgullo ajeno contra el que choca.

 Esto marca el fin de una etapa del régimen, pero que no será mas que un cambio o mutación, pues este régimen infernal tiene la habilidad de absorber los golpes y de renegarse, de capitalizarlos y usarlos para generar nuevos caprichos y satisfacer sus ambiciones.

 Ejemplos sobran, uno es la muerte del fiscal que parecía una estocada final al régimen decadente, sin embargo fue usada para justificar que la secta satánica infernal, ‘la cámpola’, accediese a la secretaría de inteligencia, lo único que le quedaba sin controlar.


Capítulo VII: DOBLE TRAICIÓN

 Pasado el tiempo desde el inicio de la revolución todo había cambiado, pero la mayoría de los animales de aquel entonces habían muerto o se hallaban viejos, cansados y desmemoriados por tales motivos.

 La realidad los sorprendió, estupefactos contemplaron a los cerdos caminar en dos patas, algo inconcebible para los animales, pero ahí las ovejas adoctrinadas comenzaron con sus nuevos cantos para fijar en la mente de los animales la verdad lavándoles el cerebro, ‘cuatro patas sí, dos mejor’.

 Se movilizaron para contemplar la pared en la que estaban inscriptos los mandamientos, aquellos que uno a uno fueron cambiados en sus narices, pero a no había siete, sino uno, y encima, reformado también.

 Se trataba del último, “Todos los animales son iguales”, y la reforma le añadió: “Pero algunos son mas iguales que otros”.

 Como de costumbre creyeron que siempre fue así y se esforzaron por imponerse la mentira como verdad borrando sus recuerdos y contradiciendo el sentido común. Mataban nuevamente su consciencia.

 A diario contemplan la traición de los cerdos se decepcionan, desencantan, desengañan, pero en su frustración hasta se culpan, odian o evaden en vicios continuando con la farsa.

 Siempre al final del régimen, los dictadores son mas groseros, enmascarados y perversos, esto se debe a que a se encuentran totalmente afuera de la realidad, encerrados en sí mismos, aislados y no les importa otra cosa mas que satisface su ego y conformar sus siempre crecientes vicios.

 Tienen una indolencia-inconsciencia infernal, a la vez que ya han perdido completamente el juicio, y a eso se añade el hecho de que empiezan a temer por sí mismos, temen perder el poder que es lo que los excita y hace delirar.

 Entran en pánico, se vuelven mas odiosos, perversos y despiadados, se confundan en su ceguera y suponen que quienes no obedecen atentan contra su vida. Ya no pueden separar el estado de sí, vuelven a tiranías antiguas en las que se decía, ‘el estado soy yo’, absolutismo monárquico, por ello dice la presidente, ‘atentan contra la democracia’.

 Sobre el final del régimen comienzan las traiciones, divisiones internas y guerras. Esto se debe al delirio orgulloso de sus miembros, a que no pueden satisfacer su ego y no se sacian con nada.

 También al miedo en el que permanecen al estar pendientes de sí siempre, y también concurre a esta pelea interna el hecho de que algunos ven algo de la realidad y otros no, entendiendo que se acaba.

 Las traiciones pasan a estar a la orden del día, cada cual en su miedo y ambición piensa en sí mismo, y como buena banda de delincuentes, asociación ilícita, cada uno mira como continuar disfrutando del fruto de sus crímenes con impunidad.

 Así como traicionan a los animales, terminan traicionándose entre sí y acaban peleándose por nada, por ser dictadores.

 El régimen se resquebraja, derrumba, pero es solo un cambio, una mutación, una transformación, la perversidad continuará con otros dictadores, incluso peores, seductores que fingirán solucionar todo, pero no harán mas que continuar con la farsa de que estamos en democracia cuando en realidad estamos peor que en cuba o venezuela.


Capítulo VIII: DEL HOMBRE AL CERDO Y DEL CERDO AL HOMBRE

 Desde que la nueva ley dice que todos los animales son iguales, pero algunos son mas iguales que otros, el régimen cambió definitiva y groseramente.

 Los cerdos ya no solo caminaban en dos patas como los enemigos, los humanos, sino que hasta se vestían como éstos, usaban látigo, algo odiado por los animales, tenían radio, se suscribieron a periódicos, y demás cosas propias de los humanos.

 Llegó el momento en el que los animales trabajan como esclavos y no sabían a quien temer mas, si a los humanos de antes de la revolución, o si a los cerdos de la revolución.

 Una comitiva de humanos de granjas vecinas fue invitada a inspeccionar la granja animal. Se reunieron con los cerdos que residían en la casa a sus anchas desde hacía tiempo.

 Se sorprendieron ante el progreso y la eficiencia del régimen, incluso notaron que los animales de la granja animal, la revolucionaria, producían mas y consumían menos, y encima, se decían ‘felices’, de manera que pasaron a admirar a los cerdos y entenderse con estos como con iguales.

 Se hallaban reunidos en clima festivo en la casa, bebían y se prodigaban honores, alabanzas, lisonjas repugnantes mutuas tanto cerdos como humanos. Brindaron y ahí el cerdo napoleón anunció que la granja se volvería a llamar ‘manor’, porque ese era su nombre original y correspondía preservarlo.

 Los animales que contemplaban todo esto por la ventana se retiraban confundidos, hasta que de repente hubo peleas en la casa y volvieron para ver algo mas espeluznante aun:

 Pasaban la mirada del hombre al cerdo y del cerdo al hombre, pero ya no podían distinguir quien era uno y quien era otro.

 Ya los animales no podían distinguir entre los odiados y temidos enemigos, la humanidad, y sus dominadores, autoridades, los líderes, eran demasiado iguales, mas iguales que otros.

 En este punto nos encontramos hoy en día, el régimen dictatorial democrático, hoy kirchnerista, demonizó la dictadura, alzó a guerrilleros, los subvencionó y los convirtió en funcionarios.

 También divinizó a los delincuentes. Reformó todas las leyes, los códigos.

 La maldita secta satánica-masónica ‘la cámpora-cámpola’, se halla infiltrada en todo el estado, en toda organización, institución, dependencia, organismo, etc., hasta en empresas privadas.

 El régimen es tan igual a la dictadura que demoniza que la seguridad del acto presidencial de hoy, la apertura de cesiones legislativas, estuvo a cargo de la casa militar, no de la seguridad del congreso.

 Tan igual a su enemigo es que los opositores mueren en accidentes o se suicidan, y todo siempre es casualmente conveniente a la continuidad del régimen.

 Existe un poder legislativo, pero todo lo que el régimen infernal-dictatorial quiso imponer aun contra la voluntad del pueblo, lo consiguió, lo convirtió en ley, de manera que es como si la función legislativa no existiese. Antes hubo otro dictador que decía: “Si no me lo aprueba el congreso lo mando por decreto”.

 Existe un poder judicial, pero siempre fue socio-cómplice del régimen, solo ahora ha reaccionado un poco cuando perdieron el poder por las leyes que han sido reformadas, los jueces ya no tienen poder político ni controlan su propia caja, ahora todo depende de los fiscales y de la cámpora-cámpola.

 Y si esto no fue suficiente, considerar que lo que viene es peor, se viene “1984”.

CONSIDERAR ESTOS TRES PUNTOS SOBRE LA REALIDAD NACIONAL:

PRÓXIMO GOBIERNO, BRICS Y NUEVO ORDEN MUNDIAL:

¿GOLPE, AUTOGOLPE O CAMPORIZACIÓN DEL GOBIERNO?:

ES TRAICIÓN, NO GOLPE O AUTOGOLPE:

ES PROBABLE QUE PRONTO OCURRA LO SIGUIENTE

Y ASÍ SE CUMPLIÓ EL PLAN ANDINIA, KRISTINIA LO HIZO:

PLAN ANDINIA, ¿CÓMO SE VA A CUMPLIR?:

PSICOPATÍA DEMOCRÁTICA:

ALGO QUE LA PRESIDENTE NO SABE, ¿DE DÓNDE LE LLEGÓ LA ESTOCADA FINAL?

1 comentario:

  1. ROTHSCHILD, ANTICRISTO, PLAN ANDINIA


    http://jorgeblojoapa.blogspot.com.ar/2016/06/rothschild-anticristo-plan-andinia.html

    1.- Ante la crisis generalizada en todo ámbito, se presentará el brics como salvación, pero la realidad es que todo es una gran puesta en escena para que se reciba como salvación lo que en realidad es el mismo nuevo orden mundial.


    2.- Se termina de hundir el viejo con una crisis económica y una guerra y como salvación aparece el brics.


    3.- Las instituciones económicas-financieras se derrumban, caen, desaparece el patrón dólar y se vuelve al patrón oro, las instituciones que quedan en pie son las del brics.


    4.- La preponderancia de ee.uu. se derrumba y su preeminencia política es reemplazada por el brics, especialmente por rusia.


    5.- La guerra en europa termina de arruinarla, comienza con la disolución social, el enfrentamiento con el avance musulmán y rusia avanza como salvación, pero en realidad todo estaba preparado, así el invasor real aparece como salvador.


    6.- Se presenta como liberador y capaz de poner orden, pero en realidad es el nuevo orden y el desorden anterior fue gestado apropósito para vencer al opresor como liberador e imponerlo como falso salvador.


    7.- En definitiva, el orden que tenía ee.uu. como autoridad mundial se termina y es reemplazado progresivamente por el brics, y cada una de las naciones que integran el brics asumirán una función particular.


    8.- Por ejemplo rusia ocupara el lugar de autoridad política y mundial, china el lugar de autoridad económica, laboral, financiera y así se hará el reemplazo.


    9.- Lo esencial es que se provoca una crisis generalizada para presentar como salvación lo que no es mas que el nuevo orden mundial.


    10.- Ya lo dije hace tiempo, el nuevo orden mundial es le imperio británico-satánico mundial enmascarado, el brics es la máscara que lo encubre.


    11.- Un punto importante a destacar es que el linaje satánico infernal asentado en londres, con la excusa de la guerra realiza un éxodo y se asienta en la Patagonia. Considerar que luego de la segunda guerra y el orden económico que reemplazó el patrón oro, surgió el estado de israel en palestina.


    12.- No es israel, no es un éxodo israelí sino del linaje satánico, los illuminati, rothschild, y toda la nobleza negra.


    13.- El imperio que instauran en la Argentina, no es judío, es satánico, son los illuminati, es ese linaje que controla el mundo y lo consagra a satanás y lo somete a las tinieblas-muerte eterna.


    14.- Asentados en Argentina, cómodamente instalados en la Patagonia, manejarán el imperio mundial fingiendo que las naciones existen y son libres cuando están controladas, sometidas y no son mas que administraciones locales del imperio sometidas a su vasallaje.


    Leer:

    http://jorgeblojoapa.blogspot.com.ar/2016/06/rothschild-anticristo-plan-andinia.html

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