7 de diciembre de 2013

Lección Nº 572, CONSIDERAR DONDE ESTÁ CADA UNO



Lección Nº 572, CONSIDERAR DONDE ESTÁ CADA UNO

 Aunque tengamos buena intención, no podemos llegar a ser verdaderamente fieles a Dios, interiormente se va generando o acumulando cierta rebeldía que acaba por saltar, oponérsenos, desafiarnos.

 Surge orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, una voluntad de ser amados, adorado, tomados en cuenta que clama satisfacción. Podemos decir que el adversario, satanás, ‘coloca palos en la rueda’, pero no hace mas que aprovechar lo que ya hay en nosotros potenciándolo para intentar sustraernos de Dios.

 Por supuesto que el adversario esta mas que celoso, se preocupa por él mismo y quiere que le prestemos atención, lo miremos, etc., desea que le demos lo que le damos a Dios, solo y simplemente porque se lo damos a Dios y él en su orgullo, hierve de celos.

 Como no lo miramos ni le prestamos atención, busca la manera de imponernos que lo hagamos, no se da reposo ni descanso, ni nos lo da a nosotros, por ello Realia guerra oculta, disimulada y constante para generar cierta resistencia, oposición, cuestionamiento a Dios.

 Eso va creciendo, se a acumulando y terminamos por ser vencidos, dominados, traicionados por eso que se gestó en nuestro interior y nos desborda.

 Acá es que comprobamos que el adversario no se permite a él mimo perder, entonces, sea como sea, quiere obtener una victoria sobre nosotros desea ganarnos sea como sea, por ello desata un combate sin piedad ni tregua hasta conseguir lo que busca, satisfacer su ego, vencernos.

 Nosotros perseveramos en el combate, en la batalla, nos esforzamos por ser fieles a Dios, pero llega un momento en el que somos vencidos, y la verdad es que el final es ese, el último combate se pierde.

 Esto se debe a que ahí debe morir el orgullo, no hay que resistirse ni renegar, sino considerar que al final El Señor humanamente fue derrotado, murió en La Santa Cruz, y es por orgullo que nosotros tratamos de prevalecer.

 Hay que rendirse, perdonarse, soltarse, permitirse fallar, admitir que no somos ni podemos ser fieles ni aun queriendo, ni aun haciendo el esfuerzo sobrehumano que nos esta destrozando.

 No debemos odiarnos comprobando que no podemos cumplir, ser fieles, ni demos someternos a la autodestrucción en el esfuerzo por seguir negando la verdad, en el esfuerzo por lograr evitar una irremediable caída, un tropiezo que es necesario.

 Es necesario que fallemos porque así es vencido y humillado el orgullo, ahí reconocemos Que Solo Dios Es Dios y es ahí donde nos salva El Señor, evita que lleguemos a ser orgullosos como satanás, considerar que, habiendo sido humanamente derrotado, Él esta en El Cielo, mientras que el adversario que ganó siempre, que hizo prevalecer su voluntad caprichosamente, esta en el infierno.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¿Qué hacer durante la cuarentena?, Proceso de purificación del alma y del cuerpo 12º Día de la cuarentena

¿Qué hacer durante la cuarentena?,   Proceso de purificación del alma y del cuerpo 12º Día de la cuarentena:   Cons...