9 de diciembre de 2013

Lección Nº 563, PRESENCIA REAL DE DIOS



Lección Nº 563, PRESENCIA REAL DE DIOS

 Puede el adversario, satanás, provocar situaciones, recrear otras, y la verdad es que todo lo intenta para lograr imponerse, prevalecer, para obtener la satisfacción de sus caprichos y ambiciones, para lograr que las almas renieguen de Dios.

 Cuando las almas desobedecen a Dios, sépanlo o no, están eligiendo a satanás, porque éste es la rebeldía contra Dios. Esto sucede hasta entre quienes dicen que aman a Dios, simplemente porque las almas se preocupan por guardar las apariencias o cumplir con vanidades dejando la esencia de lado.

 Se contentan las almas con hacer o no hacer, pero ignoran a Dios, prescinden de Él, lo dejan de lado, no permiten al Señor que haga las obras espirituales que solo Él puede, sabe y quiere hacer.

 Mientras se hallan plenamente satisfechas, alegres con su ser y hacer, con su cumplir en cuanto lo que deben o no, las almas continúan estando pendientes de sí mismas aunque digan amar a Dios.

 Para amar a Dios en verdad, deben aprender a levantar la cabeza, hacer un esfuerzo por buscar Su Voluntad favoreciendo Su Revelación, porque ahí colaboran con la Vuelta del Señor, y es recibiendo al Hijo que amamos al Padre que lo Envió, dado que Dios no nos Envía al Hijo porque sí, sino porque lo necesitamos.

 Sin Dios pretendemos amar a Dios, sin recibirlo, decimos que lo amamos, volviéndonos hipócritas, convirtiéndonos en delirantes de orgullo y soberbia, permaneciendo en una verdadera indiferencia hacia Dios.

 Así es como se acumula y genera en el interior orgullo, vacío, desolación, rebeldía, una inmundicia que se subleva, alza y clama satisfacción, un ‘yo’ rebelde que se excita consigo mismo y demanda adoración, reconocimiento, ser tomado en cuenta.

 Prescindiendo de la Revelación, estamos prescindiendo del Enviado de Dios, del Señor, porque Su Hijo, Jesús, Es La Revelación de Dios, Su Don, y si no lo buscamos ni lo recibimos, no tenemos a Dios por mas que digamos y creamos que sí, siendo los primeros engañados por ello.

 No sirve de nada construir una vida y decir que es espiritual proue hablamos de Dios todo el tiempo, llevamos una vida verdaderamente espiritual solo cuando obedecemos a Dios.

 Esto es así porque al obedecer a Dios, recibimos a Dios y Dios Vive en nosotros, entonces, tenemos Su Espíritu por Su Presencia Viva y Real en la que nos ha convertido en Hostias Vivas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

¿Qué hacer durante la cuarentena?, Proceso de purificación del alma y del cuerpo 12º Día de la cuarentena

¿Qué hacer durante la cuarentena?,   Proceso de purificación del alma y del cuerpo 12º Día de la cuarentena:   Cons...