31 de agosto de 2013

Lección Nº 313, NO ES CASTIGO PORQUE ES ELECCIÓN VOLUNTARIA



Lección Nº 313, NO ES CASTIGO PORQUE ES ELECCIÓN VOLUNTARIA

 Que haya almas que no quieren escuchar a Dios ni obedecerlo, no implica que Dios deba callarse, cerrar toda Revelación y retirarse del mundo.

 Si no quieren las almas en su generalidad escuchar a Dios, están en todo su derecho de no hacerlo, son plenamente libres de elegir no prestarle atención y de impedirle la Revelación, pueden, y de hecho lo hacen, cerrarle las puertas, rechazarlo, repudiarlo, despreciarlo y continuar prescindiendo de Él.

 Esto no implica que Dios deba callarse para conformar a unos caprichosos que solo defienden su orgullo y se dedican a cultivar el amor propio. Por amor a los que desean encontrarlo y que aun quieren buscar la Verdad, El Señor sigue estando y continúa Revelándose, y lejos de hallarse ausente, esta mas presente que antes.

 Lógicamente, si donde debían buscarlo, esperarlo y esforzarse por recibirlo no lo quieren recibir, no va a forzar su caprichosa, rebelde y obtusa voluntad orgullosa, entonces, ahí no esta, es decir, donde debería estar no esta, y no es novedad, es lo mismo que ocurrió en el tiempo de su Primera Venida.

 En el Primer Paso del Señor por el mundo, donde debería estar, no estaba, donde debían recibirlo no lo recibieron, donde debían colaborar con Él no lo hicieron, sino que fue todo lo contrario, con lo que acabaron por confirmar que no lo querían, que preferían las vanidades, apariencias, la hipocresía, fingir que lo tenían o que pertenecían a él cuando en realidad se dedicaban a hacer tratos con satanás.

 Prefirieron su orgullo, eligieron el amor propio y se dedicaron a buscar reinar en el mundo, y cuando Vino El Señor para Salvarlos antes que a otros, fueron los primeros en rebelarse, oponerse, renegar y combatir a Dios, en rechazarlo y elegir las tinieblas de afuera, la gran desolación.

 Lo mismo ocurrió con el pueblo que fue el elegido con posterioridad, se ha rechazado al Señor en vez de colaborar con Él, se ha preferido el mundo, el vacío y la desolación, el apego al orgullo y la pertenencia al mundo, de manera que donde Dios debería y parece estar, no esta, simplemente porque no se lo ha amado, elegido, preferido, aceptado.

 Dios no obliga, no impone, no fuerza, de manera que, si aquellos que fueron llamados no quisieron responder, los deja que sigan el camino que han querido elegir, pero, por Amor a la humanidad, no va a dejar de hacer oír Su Voz, no va a dejar de hablar, de Revelarse.

 No lo van a ver, recibir ni escuchar quienes no quisieron hacerlo, pero sí va a estar Vivo y Presente para aquellos que lo busquen, que quieran conocer la Verdad, participar en Su Revelación-Vuelta-Venida.

 Si no lo quieren ver, recibir, escuchar, seguir, pueden tranquilamente no hacerlo y continuar cultivando el orgullo, desarrollando una imagen apreciable y adorable por y para el mundo, y de hecho van a continuar haciendo lo que vienen haciendo como sucedió con el que fue el pueblo elegido en primer término.

 Considerar el orden de los acontecimientos, los profetas eran con el correr del tiempo mas simples, claros, sinceros, pero, el rechazo era mas grosero, violento y perverso, y al final, como El Señor mismo lo explicó en su parábola, Vino El Hijo del Dueño de la Viña, al que trataron aun peor que a todos los que fueron enviados con anterioridad.

 El Señor envió Santos a lo largo del tiempo, pero después Vino Im Personam manifestándose, Revelándose, hablando directamente a muchas almas, y realizando innumerables Signos de Su Presencia Viva y Real, pero, como fueron combatidos y perseguidos los santos, también lo fue El Señor y sus claras y simples Revelaciones, repitiéndose la historia, renovándose lo sucedido.

 Condenando al Señor, no lo condenaron a Él en realidad sino que se condenaron a sí mismos, pues se condenaron a pasar por el mundo sin Él y como enemigos suyos, esforzándose por buscar, construir y concretar las tinieblas en las que solo puede hacerse presente satanás y extender su maldito reino de muerte, corrupción, mentira, engaño y maldad.

 Otra vez, considerar lo que ocurrió en el tiempo de su Primer Paso por el mundo, condenándolo a Él, solo se condenaron a sí mismos a quedar sin Dios y contra Él, atados al adversario, sometidos a tinieblas y perdidos en el mundo, atrapados por vicios, ambiciones, perversiones y corrupciones.

 Hoy se ha querido exagerar la Misericordia Divina insultando con esto a Dios mismo, y eso es cobardía, debilidad, miedo, preocupación por sí y falta de amor a Dios, es conformarse con la corrupción y querer defenderla, desear justificarla, es esforzarse por creer la mentira y por defender el engaño.

 Dios no va a dejar de Ser Justicia porque se quiera creer que es una exagerada Misericordia que raya lo ridículo, ingenuo y que se torna una burla contra Dios mismo, y no es castigo, Es Amor y también misericordia, pues quien no lo quiere ver, tener, escuchar, adorar en Verdad, no lo va a hacer, no lo va a tener, ni ver, no se halla obligado, quedando por ello atado a su querer.

 Si quieren que El Señor se calle, lo único que consiguen es no escucharlo, pero, Es Dios, no les va a hacer caso, sí va a respetar su elección y no lo volverán a ver, pero, no va a dejar de venir al mundo, no va a dejar de Revelarse por y para el Bien Verdadero de los que lo busquen con sinceridad.

Lección Nº 312, LA PIEDRA DEL ESCÁNDALO

Lección Nº 312, LA PIEDRA DEL ESCÁNDALO

 Cuando entra La Luz de Dios, Su Esencia-Espíritu, cuando dios se Revela, se produce confusión, desorden, descontrol, etc., surgiendo un sinnúmero de sentimientos encontrados, es toda una revolución. El ejemplo mas simple es lo que ocurrió con El Primer Paso del Señor por el mundo, Él La Palabra de Dios, La Revelación del Padre, con su Paso Libertador, conmocionó y alteró el orden establecido en aquel entonces.

 Por supuesto que su intención no era ser un revolucionario, un subversivo, un agitados, pero, ya estaba anunciado que a su Paso habría caída o Resurrección, no habría intermedios, grises, y como Él lo dijo claramente, las almas a partir de Su Revelación estarían con Él o contra Él.

 Cuando Dios Revela la Verdad, se produce en el alma una agitación, un desconcierto, un real trastorno, porque Él Es La Luz Verdadera, es La Verdad, no miente, ni se da en forma adulterada, de manera que en su Presencia se ve todo tal cual es sin hipocresías.

 Cuando un cuarto esta a oscuras puede creerse o suponerse cualquier cosa respecto de lo que hay y de lo que no hay dentro, pero cuando se enciende la luz, ya es visible lo que ralamente hay y no hay, así como lo que sucede. Lo mismo ocurre en el alma y en el mundo con El Paso-Revelación de Dios.

 Desde su Venida-Presencia, desde Su Revelación, podemos creer y hacer creer cualquier cosa, pero la Verdad sigue siendo una sola, simple, clara y evidente. Podemos continuar esforzándonos por creer y hacer creer la mentira, podemos seguir creyendo y defendiendo lo aparente, banal, superficial e hipócrita, pero, la Verdad va a seguir estando y como Es Dios mismo, no va a cambiar.

 Podemos prescindir totalmente de Dios, de la Verdad del Amor a Él, podemos hundirnos y encerrarnos totalmente en el orgullo adorándonos y entregándonos al amor propio, incluso se puede construir un mundo sin Dios, sin Vida, sin Verdad, pues de hecho es lo que tenemos, pero, Dios va a seguir existiendo y va a continuar siendo Dios, simplemente porque Es Dios, siempre lo fue, y siempre lo será.

 El problema lo tenemos nosotros que preferimos la mentira, la elegimos, buscamos, cultivamos, defendemos, atesoramos, que continuamos queriendo construir con vanidades en las tinieblas, debido a que no tenemos otra cosa mas que vacío y desolación que acumulan y generan vicios, para acabar por tener solo un delirio, una farsa que hasta se torna difícil de defender y sostener en el tiempo porque claramente se cae a pedazos.

 Dios interviene en la vida de sus hijos, de nosotros, de toda criatura, y lo hace por amor, no para castigar, condenar, reprochar, humillar, lo hace para Salvar, defender, proteger, rescatar, por ello es Que viene-Pasa, realiza Su Paso Libertador.

 Ese Paso Libertador del Señor Es Él Mismo, La Luz Verdadera iluminando al alma, un rayo de Luz Divina que penetra en cada uno, que irrumpe, que pasa, donde podemos vernos sin mentiras, sin engaños, lejos de toda hipocresía cobarde, servil y fantasiosa.

 Es Don de Dios porque permite que veamos lo que somos y tenemos, lo que sabemos y podemos, permite que conozcamos la Verdad y que podamos considerar la necesidad real de Dios que tenemos, aquello de lo que huimos, para que comprendamos realmente que nos estamos perjudicando por elección propia con la desesperación que tenemos por continuar sosteniendo y defendiendo la mentira.

 Al entrar-pasar-intervenir El Señor en nuestra vida, surge miedo, confusión, desconcierto, es un trastorno real, produce un desestabilizar el orden de vida impuesto, el mismo del que somos prisioneros debido a que no hacemos otra cosa mas que esforzarnos por defenderlo, sostenerlo y perpetuarlo, echando a Dios, rechazando la Verdad y pudriéndonos en el intento perdidos en vicios, ambiciones, perversiones, etc.

 El Señor Fue, Es y Será la Piedra de Escándalo, las almas tropiezan con Él, topan con la Verdad y tienen la opción única de aceptarla o rechazarla, pero, sin engaños, comprendiendo bien lo que eligen, siendo consecuencia de esto el destino eterno.

30 de agosto de 2013

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, Siete reflexiones

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, Siete reflexiones 

 

LEER:

 

http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/08/la-caida-de-la-iglesia-siete-reflexiones.html 

 

12.7. PADRES Y REYES, SEÑORES Y AUTORIDADES



12.7. PADRES Y REYES, SEÑORES Y AUTORIDADES

 Debemos prestar atención a Dios, esforzarnos por obedecerlo, porque solo así llegaremos a ser verdaderaemtne libres.

 Nos ofrece falsas liberaciones el adversario para que creamos que somos libres y estemos contentos, a la vez para que no aspiremos a ser libres verdaderamente mientras nos lleva por caminos de perdición, o sea, de orgullo, amor propio, preocupación por sí, etc.

 Para provocar confusión nos hace ver algo como problemático e insoportable, porque ahí es que queremos vernos libres de eso, mientras que dejamos lo realmente importante de lado, lo perdemos de vista, nos olvidamos de Dios y dejamos de prestarle atención.

 Si obedecemos a Dios, si seguimos al Señor en la Revelación de Su Voluntad, nos conduce a que subsanemos el error-pecado-defecto original, nos lleva a buscar la unión con Dios, solo El Señor, Jesús, El Hijo de Dios, puede reunirnos con El Padre, pero, si no lo buscamos, si no lo recibimos, si no aceptamos Su Revelación-Palabra Enviada, seguimos y seguiremos hundidos, encerrados y abismados en nosotros mismos, perdidos en tinieblas y sometidos al adversario y a la muerte eterna.

 Así como ofrece e impone falsas liberaciones el adversario, también ofrece e impone falsos libertadores, de manera que abundan los anticristos en el mundo, aquellos que creen que se salvan y que salvan, pero no hacen otra cosa mas que demostrar que son miedosos preocupados por sí y desesperados por ser aceptados, tomados en cuenta y adorados.

 Por lo general detrás de los supuestos salvadores solo hay orgullo, amor propio, egolatría, además de cosas mucho mas terrenales como el amor al dinero, la desesperación por el poder y la excitación por el oro.

 El orgullo desbordante de los anticristos esta llevando al mundo a guerras y rumores de guerras, y si advertimos éste entre otros tantos signos, podemos comprender que estamos ante la Venida del Señor, no debemos alarmarnos, pues como Él lo dijo, eso sucede y tiene que suceder.

 Recordar lo que dijo El Señor, no lo volveremos a ver hasta que no levantemos la cabeza y comencemos a bendecirlo, porque Él Viene en el Nombre del Padre, y lo bendecimos cuando lo aceptamos-obedecemos, no cuando lo bendecimos con palabras multiplicadas hasta el hartazgo que solo son una demanda desesperada de atención, un querer vencerlo, obligarlo y someterlo con angustia, miedo y exclusiva y egoísta preocupación por sí.

 De cualquier manera quiere el adversario controlarnos, tener poder sobre nosotros, hacerse adorar, por ello es que recurre al miedo para convencernos de hacer o no hacer según lo que él quiere, para satisfacerlo o para conformarlo, para que colaboremos con él en la construcción de su reino.

 Ya teniendo miedo y preocupándonos por nosotros, estamos colaborando con el adversario, luego, con todo lo que sea consecuencia, es decir, con todas las obras y omisiones, palabras y silencios que sean fruto de ese miedo, de la preocupación egoísta por sí que es fruto del desamor que queremos tener para con Dios, así como de la falta de lo mas simple, sencillo y esencial, fe.

 Como carecemos de Fe Verdadera, tenemos miedo, ese es el signo mas claro, palpable y entendible, la preocupación inútil por sí que ahoga a las almas.

 Conociendo la Verdad no esta todo hecho, debemos elegirla, preferirla, esforzarnos y sacrificarnos para Que Se Cumpla-Haga, para Que El Señor Haga Su Voluntad en nuestra vida y para que así Él Reine-Triunfe-Vuelva, para que estemos en comunión real con Dios, viviendo en su Presencia ya desde ahora sobre la faz de la tierra.

 Hay que aprender a tener paciencia a crecer en amor a Dios, a evolucionar espiritualmente y a madurar en el amor verdadero, porque así es como aprovechamos el tiempo que estamos en el tiempo, el escaso momento en el que pasamos por el mundo gestándonos para toda la eternidad.

 Considerar que, por analogía, así como tenemos padre y madre para este mundo, necesitamos Padre y Madre para la Vida Eterna, Espiritual, para lo que llamamos ‘el mundo venidero’, aquel en el que podemos vivir ya desde ahora si amamos a Dios y seguimos al Señor en El Camino de la Revelación de la Divina Voluntad.

 Padre Es Dios y Madre Es María Virgen, porque al recibir la Palabra-Revelación de Dios, estamos recibiendo El Espíritu del Hijo, de Jesús, y es así como somos salvados por Dios.

 Considerar que, si padres en mundo que se hallan separados de Dios transmiten esa muerte eterna o espiritual a sus hijos concebidos, se puede hacer analogía en lo espiritual donde la madre sería la religión separada de Dios y el padre sería el líder o autoridad religiosa separada de Dios, transmitiendo de esta manera a sus hijos una fe sin Fe, vacía, desamorada y viciosa que engendra muerte eterna o espiritual y no vida.

 Necesariamente debemos buscar al Señor como Padre de la Fe, y a María Virgen como Madre de la Fe, porque así es como pasaremos por el mundo como hijos de la Fe, y por lo tanto, como hijos verdaderos de Dios. Tanto Jesús como María Virgen, pasaron por el mundo en comunión total con El Padre, hicieron su Vida en El Reino de Dios, en Su Voluntad Divina, por ello son Nuestros Padres y Reyes, Señores y Autoridades.

12.6. AMANDO-OBEDECIENDO A DIOS EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO



12.6. AMANDO-OBEDECIENDO A DIOS EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

 Tan preocupados por el culto estamos que hemos perdido de vista lo esencial, a quién le rendimos culto. Tan vanidosos somos que acabamos suponiendo que Dios también es así. Tan llenos de amor propio y preocupados por nosotros mismos estamos que terminamos creyendo que debemos solo cumplir y darnos por satisfechos porque así esta todo hecho.

 Debemos esforzarnos por buscar la comunión real con Dios antes de que acabemos de hundirnos para siempre en nosotros mismos por no haber subsanado el defecto principal y primero, la separación de Dios.

 Estamos aparte de Dios desde la concepción misma, nos llega en el instante de la concepción la muerte eterna como herencia, nos golpea y hunde en su seno dejándonos en tinieblas, apartados de Díos, separados de Él. El pecado original es adquirido en la concepción misma, somos concebidos con y en pecado, los padres separados de Dios engendran hijos separados de Dios.

 Al no hallarse los progenitores en comunión real y verdadera con Dios, transmiten esa muerte eterna que asola sus almas a sus hijos, a los concebidos, tanto mas si no hay amor entre ambos, o peor aun si la fecundación es fuera de lo natural y artificialmente provocada.

 No habiendo comunión con Dios, solo se propaga el pecado entre los hijos de Adán como esta escrito, y es porque se contagia y transmite, y no solo en la concepción, sino en la educación, así como en la vida diaria. Pronto todo ha pasado a estar al margen de Dios, se ha construido un mundo sin comunión real con Dios.

 No hay amor verdadero a Dios, es decir, no se busca ni se acepta Su Voluntad, y mucho menos se colabora en Que Se Haga-Reine-Triunfe, entonces, todo lo que hacemos esta construido en la arena, en falsa escuadra, es un cúmulo de vanidades desamoradas llenas de vicios y corrupciones encubiertos y disimulados hipócritamente.

 Volvemos inútil el culto a Dios, lo hacemos todo separados de Él, prescindiendo de Su Voluntad, de manera que todo es realizado por amor propio, con orgullo, es por miedo y para obtener ser amados, adorados, tomados en cuenta, aceptados.

 Podemos decir que todo lo hacemos por Dios, pero, si no lo obedecemos, no es verdad, podemos creer incluso que todo lo hacemos por Dios, pero, si no lo escuchamos y no le prestamos atención, estamos mintiéndonos a nosotros mismos.

 Encerrados en el abismo de nuestra nada el adversario nos hace creer que esas vanidades que hacemos por cuenta propia son importantes, mientras que en realidad no son sino útiles e importantes para él, debido a que así es como nos mantiene postrados en tinieblas, preocupados por nosotros, dedicados a construir vanidades al margen de Dios e incluso contra Él.

 Nos usa el adversario para que construyamos sus obras, para que rivalicemos contra Dios y no hagamos otra cosa mas que oponer resistencia a Su Voluntad, a Su Venida-Vuelta-Paso-Revelación.

 Por ser fieles a nosotros mismos, al amor propio-orgullo-ego-yo, es decir, por miedo y preocupación egoísta y por falta de Fe, renegamos de Dios, nos esforzamos por darle mas importancia a lo que somos, sabemos, podemos, hacemos, impidiendo darle a Él la importancia que tiene y merece, considerar que Él Es Dios.

 Deberíamos antes de levantarnos y durante todo el día repetir sin cesar éstas simples palabras, “Él Es Dios”, dado que así es como iremos comprendiendo la Verdad, porque ahí empieza la Sabiduría y es viviendo en esta verdad simple que aprendemos a vivir en la tierra como debe ser, es decir, en la tierra amando-obedeciendo a Dios como en El Cielo.

 Si somos rebeldes a Dios y nos amamos a nosotros mismos, nos preocupamos por el ‘yo’ y nos dedicamos al orgullo, renegamos de Dios, nos oponemos a Él y obramos como en el infierno acá en la tierra, de manera que no tenemos a Dios por mas que digamos y finjamos que sí.

12.5. ESPERANDO LO QUE NO VA A SUCEDER



12.5. ESPERANDO LO QUE NO VA A SUCEDER

 En el abismo de orgullo-miedo-amor propio-preocupación por sí, habla el adversario, porque es la gran desolación, es donde la serpiente antigua y homicida puede alzarse, presentarse y tentar a las almas.

 Hundidos, encerrados, abismados y perdidos en nosotros mismos, escuchamos constantemente lo que el adversario dice, y es muy generoso en palabras, debido a que es un chanta, un embustero, un charlatán, pero también es debido a que esta desesperado por ser mirado, atendido, por lograr que le presten atención y por obtener que le hagan caso.

 Dios nos llama a salir del abismo-encierro, a que queramos dejar de pensar obsesiva, angustiante, enfermiza, desesperantemente siempre y solo en nosotros mismos, nos invita  aprestarle atención, a escucharlo y a hacerle caso, porque así es como nos saca del abismo, de la desolación, del entierro, del sepulcro en el que se ha convertido nuestra vida.

 No nos pide milagros, los milagros los hace Él, simplemente nos pide que prestemos atención y que hagamos caso, que colaboremos, porque así logra sacarnos del abismo-encierro, del entierro, del sepulcro vicioso, corrupto y desamorado en el que se ha convertido nuestra vida.

 Solo amando a Dios, confiando en Él, prestándole atención y haciéndole caso, podemos salir, no es como muchos dicen-creen que Dios sea egoísta o ególatras, quienes acusan a Dios de tales cosas es porque ellos mismos lo son y tienen miedo de no poder satisfacerse ya mas si prestan atención a Dios, no piensan siquiera en su propio bien.

 Si no abrimos el alma a Dios, si no lo recibimos en el corazón, no vamos a ver nunca La Luz Verdadera, porque La Luz Verdadera Es Él, y la vemos cuando nos Revela Su Palabra, cuando nos Envía a Su Hijo, El Salvador.

 Nos quedamos encerrados, enredados y ahogados en nuestros pensamientos donde puede el adversario hablar sin cesar demandando e imponiendo que lo escuchemos y que le prestemos atención. Ahí tenemos el premio que buscamos cuando elegimos renegar de Dios y prescindir de Él, debido a que Él no nos castiga, al contrario, quiere sacarnos del abismo-sepulcro, pero, no queremos escuchar Su Voz, de manera que continuamos encerrados en nosotros y perdidos en tinieblas, pero no por Dios, sino por elección egoísta y desamorada propia.

 Seguimos esperando lo que no va a ocurrir, por ello es que continuamos haciendo cosas inútiles para entretenernos y distraernos, tanto por nosotros mismos, como por imposición, demanda y exigencia del adversario que en estas vanidades se beneficia.

 Se beneficia el adversario cuando nos dedicamos a vanidades porque no amamos a Dios y obtiene así lo que quiere. También se beneficia porque nos quita vida, succiona vitalidad y nos corrompe, que es otra cosa que quiere.

 Lo que esperamos y que no se va a cumplir es esa venida del Señor espectacular y cinematográfica, debido a que Dios no es un artista que busque fama, simplemente considerar Como Vino la Primera Vez, en una noche oscura y fría, en un rincón del mundo y totalmente al margen de lo que se consideraba importante, grande, incluso digno y necesario para nacer.

 Así confundió a grandes y poderosos, y de la misma manera Viene-Vuelve ahora para volver a confundir a grandes, poderosos, así como a quienes son grandes en orgullo y podremos en caprichos.

 Viene-Vuelve El Señor en Gloria y Majestad, pero Místicamente, en Espíritu, Resucitado como está, no vuelve a nacer, ni va a venir con cuerpo material, sino con su Cuerpo Transfigurado por la Resurrección, Glorioso, Luminoso, Ágil, Sutil, con todas las características de los Cuerpos Celestiales-Espirituales.

 Si seguimos esperando lo que no va a ocurrir, vamos a continuar esperando indefinidamente como le ocurre al pueblo del antiguo testamento que rechazó al Mesías porque no concordaba con lo que querían-ambicionaban y todavía lo siguen esperando, de manera que se inclinan y entierran en el mundo al que adoraron y adoran.

 Las cosas inútiles que hacemos para entretenernos son esas vanidades que decimos que consisten en amar a Dios y al prójimo devenido en nuevo dios en estos tiempos, donde nos ocultamos, evadimos y encerramos negándonos a prestar atención a Dios Verdaderamente y a obedecerlo.

 Esto no significa que debamos dejar de realizar tales cosas, sino que debemos dejar lo superfluo y añadido, las exageraciones farisaicas, y comenzar a hacer lo que no hacemos que es esforzarnos por discernir la Voluntad de Dios y sacrificarnos para colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe en nuestra vida.

12.4. ES HORA DE DEJAR LO EXTERNO Y APARENTE



12.4. ES HORA DE DEJAR LO EXTERNO Y APARENTE

 Ser cristiano es ser seguidor de Cristo, del Señor, del Hijo de Dios y de María Virgen. Los primeros pasos en la fe pueden darse en una religión, pero no hay que quedarse, estancarse ni compartir su pecado-rebeldía, es decir, no debemos atarnos a prácticas, cultos, rituales y dejar de lado lo esencial que es prestar atención a Dios para poder obedecerlo.

 Debemos aprender a buscar al Dios Vivo y Verdadero, a encontrarnos con Él como lo dijo El Señor, a solas, donde El Padre lo Ve, buscando una real y total comunión con Dios por Dios y en Dios, es decir con El Padre por El Hijo y en El Espíritu Santo.

 Eso significa que no basta con practicar un culto y cumplir prescripciones religiosas, eso podemos hacerlo con perfección orgullo como lo hacía saulo, quien luego de aceptar la Verdad y ver su orgullo y convertirse, pasó a ser San Pablo.

 Esta bien que practiquemos una religión o culto, pero, debemos salir de su molde-límites y llegar a buscar a Dios en verdad, buscar el encuentro real con Él, personal, para lograr una real comunión con Dios en la que vivir-pasar por el mundo.

 Si no hacemos esto, no amamos a Dios en verdad, solo estamos buscando que Dios nos ame, cumpliendo para imponerle que nos mire y apruebe, acepte y felicite, nos llenamos de orgullo y amor propio, esforzándonos por engañarnos a nosotros mismos, por conformarnos y por cubrir apariencias, volviéndonos hipócritas como fariseos y maestros de la ley de antaño.

 Lógicamente que Dios no nos reprocha si cumplimos a rajatabla la ley prescripta, ni se hacemos por demás, pero, eso ya quedó viejo y se volvió inútil, es algo pesado que postra a las almas y las almas, las deja creciendo en miedo, en preocupación por sí, las empuja a buscar con desesperación obsesiva qué mas hacer o cumplir buscando eficiencia y perfección, suponiendo que así serán aprobadas o se salvarán, mientras que lo importante sigue quedando de lado como hace dos mil años.

 Lo importante es amar a Dios, y amamos a Dios cuando lo obedecemos, y lo obedecemos cuando le prestamos atención discerniendo Su Voluntad para colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Podemos cumplir con todas las leyes, prescripciones, preceptos, consejos, etc., pero, eso no implica amar a Dios en verdad, puede dejarnos llenos de orgullo y presunción, así como igualmente postrados en nosotros mismos no haciendo otra cosa mas que pensar en el ‘yo’, desesperándonos por lograr ser amados y no despreciados.

 Eso nos empuja casi a rivalizar contra Dios exigiéndole que nos ame, acepte, apruebe, adore y obedezca cuando la verdad es que debemos aprender a renunciar, rendirnos y obedecerlo.

 Podemos no estar haciendo lo mas importante, lo esencial y primero, amar a Dios, mientras nos seguimos esforzando por convencernos de que sí lo hacemos porque nos dedicamos a cosas superficiales, aparentes o comúnmente reputadas como manifestaciones de amor a Dios.

 Es hora de dejar de guiarse por lo externo y aparente, tanto mas cuando nos llenamos la boca diciendo que Dios mira los corazones, de manera que, si mira los corazones, hay que considerar que, amamos verdaderamente a Dios cuando obedecemos a Dios, cuando discernimos Su Voluntad y nos esforzamos para colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Tenemos miedo y somos cobardes, no queremos traicionarnos a nosotros mismos, tememos a nuestro orgullo-amor propio, entonces, seguimos conformándolo, satisfaciéndolo y continuamos sometiéndonos, volviéndonos débiles miedosos solo preocupados por nosotros mismos y completamente olvidados de Dios que viven al margen de Él y que construyen en la arena mientras se llenan la boca hablando de Dios hasta el hartazgo.

12.3. EN LA VIDA DIARIA HAY QUE AMAR-ADORAR A DIOS



12.3. EN LA VIDA DIARIA HAY QUE AMAR-ADORAR A DIOS

 A todos Dios da la oportunidad de abrirse, de amar, de negarse, de renunciar a sí, de limitarse, cada cual en su vida tiene opciones para no encerrarse, no abismarse, no hundirse. El problema es siempre el mismo, nos negamos a amar, nos convencemos de que no debemos hacerlo, queremos creer que no estamos obligados y así es que siempre encontramos una excusa para continuar siendo caprichosos, rebeldes y desamorados.

 Como tontos siempre elegimos y preferimos a nuestro orgullo, siempre nos entregamos al amor propio y nos negamos a ceder, renunciar, posponernos, no elegimos amar, limitarnos en algo, prestarle atención a alguien, y mucho menos hacemos esto para con Dios.

 Estamos como queremos estar, es decir, totalmente encerrados en nosotros, aislados, hundidos, sumergidos y perdidos, negándonos a amar, no queriendo prestar atención a Dios, dedicándonos a convertirnos en rebeldes caprichosos consumados que se obsesionan por prevalecer, que solo se preocupan por hacerse adorar, que no aman ni quieren hacerlo encontrando siempre excusas para justificar lo que es realmente injustificable.

 Solo y siempre pensamos en nosotros mismos, se ha vuelto enfermizo y obsesivo el pensar siempre en el ‘yo’, no decimos ni pensamos en otra cosa mas que en nuestro ego-orgullo-yo, negándonos a pensar en Dios o a prestarle atención, casi como si de una herejía se tratase.

 Somos rebeldes, caprichosos, obtusos, tercos, cerrados, y encima, fingimos amabilidad, afabilidad, gentileza, etc., pero la verdad es que nuestro único interés es satisfacernos en el ego, conformar el orgullo y entregarnos totalmente a los caprichos.

 Estamos mas que preocupados por nosotros, y en el abismo de nuestra nada, de ese ser nada porque hemos echado a Dios, solo resuena sin descanso el ‘yo’, cosa que es lógica, debido a que es el eco propio del vacío y de la desolación.

 En ese vacío que somos al renegar de Dios, resuena el ‘yo’ creciendo, multiplicándose y llegado a volverse insoportable, pero ni así lo despreciamos, le ponemos límites o le pedimos a Dios ser salvados de éste, solo nos preocupamos y desesperamos por seguirlo saciando, conformando y satisfaciendo sin piedad ni misericordia.

 Nos tiraniza, domina, somete y esclaviza, es un maldito hijo de satanás que exige permanente atención, adoración, satisfacción, no soporta que no lo tomen en cuenta, por ello esta demandando e imponiendo que le demos plena y completa satisfacción a los caprichos que se le ocurren o inventa al solo efecto de dominarnos, controlarnos y tenernos como títeres a su disposición.

 El ‘yo’ es el infiltrado de satanás en nosotros, es su hijo potenciado, inflado, engordado a imagen y semejanza suya, un maldito cerdo preocupado por sí mismo que se desespera por ponernos a su disposición, por tenernos sometidos y por lograr engrandecerse, por hacerse reconocer.

 Si no le ponemos límites a éste cerdito desamorado, eso es lo que somos y seremos, pues se constituye irremediablemente en nuestra esencia y es lo que pasamos a ser sin mas remedio, simplemente porque lo hemos querido, cultivado, buscado, deseado, elegido, preferido.

 A todos Dios da la opción de amar, de no dejarse dominar por ese maldito tirano con aires de dios, pero es elección propia, tenemos que hacer un esfuerzo para comenzar por casa, en el entorno, donde estamos, nos movemos, donde desarrollamos las tareas habituales de la vida, adorando a Dios constantemente, buscando Su Voluntad y queriendo una real unión con Él.

 En la vida diaria debemos amar-adorar a Dios, dejándonos Guiar por Él, permitiéndole que conduzca nuestra vida y obras, porque así es como amamos-adoramos a Dios, tendiendo a la unión real con Él, queriendo y esforzándonos por vivir en comunión, por caminar en su Presencia, por vivir una Fe Verdadera.

 Podemos engañarnos y convencernos de que tenemos fe solo porque practicamos un culto y recitamos alguna oración, eso no es mas que los primeros pasos, la Fe verdadera consiste en obedecer a Dios, y para obedecerlo es lógico y coherente que debemos primero buscarlo y discernir Su Voluntad.

 Solo siguiendo al Señor discerniendo Su Voluntad y colaborando en Que Se Haga-Reine-Triunfe, vivimos una Fe Verdadera, porque ahí nos negamos a nosotros mismos y eliminamos al ‘yo’, ahí obedecemos a Dios y purgamos el pecado original que es rebeldía y ahí tendemos a una real unión-comunión con Él.

12.2. QUE LA VOLUNTAD DE DIOS SE HAGA-REINE-TRIUNFE



12.2. QUE LA VOLUNTAD DE DIOS SE HAGA-REINE-TRIUNFE

 Hoy en día se acusa fácil y prontamente a Dios y a cualquiera de lo que se padece, y es porque el alma caprichosa y desamorada siempre se cree inocente en su orgullo-amor propio, cree su mentira, ha perdido ya la noción de la realidad, olvidó que es mentirosa, pues su mentira le miente y esta plenamente convencida de lo que dice, cayó víctima de su mentira.

 Dios quiso evitar esto que es un real delirio, por ello Ha Revelado la Verdad, y por ello continúa Revelando la Verdad, sigue haciendo Brillar Su Palabra y poniéndola al alcance de cualquiera que se quiera arrimar a Él a tomarla, porque no le niega a nadie que le pida éste, El Pan Nuestro de cada día.

 El problema sigue siendo el mismo, y desgraciadamente continuará siendo el mismo de siempre, no nos interesa escuchar a Dios no nos preocupamos por buscarlo, y mucho menos nos dedicamos a creerle, entonces, quedamos atrapados en la mentita que queremos creer y que luego nos esforzamos por hacer creer.

 No nos interesa la Verdad, no nos importa ni siquiera Dios mismo, solo pensamos en lo que queremos, ambicionamos, deseamos y no nos movemos, no nos importa mas nada de nada ni de nadie, somos unos caprichoso rebeldes consumados, unos muertos en el espíritu, unos reales desamorados que se incapacitan voluntariamente y no quieren amar a Dios ni a nadie, que no piensan en otra cosa mas que en su orgullo abominable.

 Deseamos llevar una vida totalmente al margen de Dios, en total prescindencia de Él, en abierta rebeldía contra Su Voluntad donde solo nos dediquemos a lo que queremos, o sea, a ser rebeldes, orgullosos, preocupados por nosotros mismos y olvidados de todo lo que requiera algún tipo de esfuerzo y sacrificio.

 No vemos que al dejarnos llevar por el desamor, la preocupación por sí, el orgullo, el miedo, etc., nos volvemos caprichosos, nos convertimos en rebeldes contra Dios y llegamos a ser hijos del adversario y herederos de la perdición.

 No queremos comprender las verdades mas simples, no nos interesa escuchar a Dios, por ello es que corremos irremediablemente a la autodestrucción, a la ruina, a chocar unos contra otros porque los caprichos siempre son contrarios, siempre son ambiciones exageradas y porque del otro lado solo hay otros rebeldes, ambiciosos, caprichosos y obtusos como nosotros desesperados por saciarse, satisfacerse, hacerse servir, adorar y obedecer.

 Faltos de amor a Dios no podemos sino correr a la ruina, terminar por chocar unos contra otros, y eso Dios quiere evitarlo, pero no puede si no queremos, no puede evitar lo que queremos, buscamos, deseamos y provocamos, aquello que estamos pidiendo con insistencia al elegir ser caprichosos.

 Tenemos que hacer un esfuerzo, un sacrificio, vencernos a nosotros mismos, adquirir el control de nuestra vida, no dejarnos llevar por caprichos, ambiciones, no dejarnos dominar por el orgullo, de lo contrario acabaremos totalmente desamorados, absoluta e irremediablemente hundidos en el abismo de amor propio con una desesperación enfermiza por hacernos adorar.

 El esfuerzo real y el sacrificio verdadero consiste en buscar a Dios, en escuchar Su Palabra, recibirlo a Él, participar en Su Revelación. Es esfuerzo porque no se enciende un televisor y se capta la señal fácilmente, sino que requiere moverse, abandonar la comodidad y dejar de pensar egoísta y miserablemente como lo hacemos siempre en nosotros mismos con obsesión desesperantemente enfermiza y alienante.

 Es sacrificio porque requiere un negarse a sí mismo real, un dejar de satisfacerse y una renuncia real a la propia voluntad para colaborar en Que la Voluntad de Dios Se Haga-Reine-Triunfe.

12.1. UN CAMINO SIN DIOS, Y NO POR CULPA SUYA



12.1. UN CAMINO SIN DIOS, Y NO POR CULPA SUYA

 Un alma orgullosa y desamorada, es un alma muerta consumada, padece muerte espiritual, es un abismo, la abominable desolación, se preocupa e interesa solo y siempre por sí misma, se desespera por ser aceptada, adorada, mirada, amada, etc.

 Un alma orgullosa rebalsa de amor propio, despide el hedor de su descomposición abominable, de su corrupción querida, voluntaria, elegida, cultivada, pues pudo y podría aun ser libre, pero no quiso ni quiere, la oportunidad Dios se la da incansablemente a todos.

 Desgraciadamente las almas no dejan de rechazar a Dios, de repudiarlo, de expulsarlo de su vida, de encerrarse en sí para adorarse, adularse, encantarse con las mentiras que quieren creer y hacer creer, provocando de esta manera su ruina actual y eterna, así como el mal a otras muchas almas por influencia o contagio, por imposición o abandono.

 Dios no nos obliga a amarlo, a mirarlo, a prestarle atención, las almas están totalmente confundidas y creen cualquier cosa que el adversario les diga, por ello, en su autoencierro y ofuscación, solo odian, aborrecen y se dedican a sí mismas y a otras.

 Las almas son libres de amar o no amar a Dios, así como de amarlo mucho o poco, Dios no obliga a que lo amen, adoren, acepten, no es ególatra desesperado por ser tomado en cuenta, visto, mirado, atendido y servido como sí lo es satanás, el adversario.

 Dios, como Creador Que Es, como la Fuente de la Verdad Que Es, nos dice lo que nos es conveniente y nos Revela El Camino de la Verdad, donde hallaremos Vida Eterna y Felicidad verdaderamente, y lo hace como Dios Que Es, y también por Amor.

 Que Revele la Verdad no es otra cosa amas que Amor de Dios, porque esta invitando a las almas a que elijan su propio y Verdadero Bien Actual y Eterno. Las almas se confunden, creen que, cuando Dios dice la Verdad esta imponiendo, obligando o castigando, pues solo tienen soberbia, orgullo, miedo, desconfianza, vicios y apegos inmundos, tienen sociedades perversas habituales con el adversario, con el mismo que quiere su ruina, y desgraciadamente a éste desean creer antes que a Dios.

 Hemos llegado a una incoherencia orgullosa y soberbia tan demencial que no tiene ni nombre, el delirio de orgullo de las almas ha llegado a ser tal que insultan a Dios con solo caminar sobre la tierra, y eso se nota en el comportamiento errático, caprichoso, odioso, resentido y ambicioso que manifiestan mientras se pierden en vicios y perversiones fingiendo grandeza e incluso siendo alabadas por otros no menos delirantes de orgullo y soberbia.

 No hay mas que capricho en las almas, pues los caprichos son el fruto de la rebeldía contra Dios, y las almas que no han aceptado la Voluntad de Dios, se ven llenas de éstos, perdiendo por ello el control de su vida, siendo dominadas, controladas y sometidas, esclavizadas y manipuladas para acabar haciendo incluso lo que no quieren.

 Hoy tristemente las almas comprueban que sus caprichos se les imponen y se cierran completamente al amor y a la verdad, hundiéndose en un horrendo abismo de tinieblas en el que no hacen otra cosa mas que seguir mintiéndose, esforzándose por convencerse de que son diosas, reinas, etc., y que todos los demás están equivocados simplemente porque no las adoran, sirven y obedecen como se convencen a sí mismas de que se les debe.

 Deberíamos aprender de Dios, no obliga a que lo adoren siendo que a Él le corresponde como Dios, Señor, Creador, Salvador y Santificador, tampoco castiga a quienes no lo adoran, y bien podría hacerlo y hasta correspondería que lo hiciese, pero no lo hace, sin embargo nosotros, cuando no somos adorados, obedecidos o servidos como se nos antojó creer que nos es debido, odiamos, aborrecemos, castigamos, arruinamos, perseguimos, etc.

 El alma que eligió no amar a Dios, no aceptar Su Voluntad, que prefirió encerarse en sí y darle mas fuerza a su voluntad rebelde y caprichosa, ha elegido un camino y pudiendo volver atrás, no lo hizo, entonces, esta confirmada en el camino de tinieblas, de orgullo y amor propio que prefirió, un camino sin-Dios del que no podrá salir.

 No podrá salir de ese oscuro camino no porque Dios la tenga sometida, atada u oprimida ahí, sino porque ella misma no quiso ni quiere salir, y encima, esta dominada totalmente por su capricho-rebeldía, la que le impone que no quiera salir, por lo que no sale porque no quiso ni quiere, no por culpa de Dios.

29 de agosto de 2013

APOCALIPSIS, SIMBOLISMOS



APOCALIPSIS, SIMBOLISMOS


PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL



11.7. ¿CÓMO NO PREVALECERÁN LAS PUERTAS DEL INFIERNO?



11.7. ¿CÓMO NO PREVALECERÁN LAS PUERTAS DEL INFIERNO?

 No debemos compartir el pecado de esta generación incrédula y perversa, es decir, no debemos apagar la Revelación, al contrario, hay que empeñarse en colaborar en Que Dios Se Revele, porque así es como Viene-Vuelve, no solo para el Bien Verdadero de quien lo busca y recibe, sino para el bien de la humanidad porque también Viene-Vuelve al mundo para bien de muchos.

 Si hay almas tanto en el mundo como en las religiones que no quieren buscar la Voluntad de Dios y que no quieren recibirlo deseando continuar con sus obras, pueden hacerlo, pero, no debemos seguirlos, imitarlos, compartir su pecado-rebeldía, pues estaríamos construyendo humanamente, en forma terrena, por y para el mundo, llenándonos de orgullo y cometiendo egolatría.

 No somos mas importantes que Dios, pero, las almas desean vivir como si así fuera, pues se desesperan por hacer prevalecer sus inútiles obras sobre lo que Dios podría hacer por su Bien Verdadero. No queremos amar a Dios, no queremos escucharlo ni recibirlo, deseamos continuar preocupados por nosotros mismos, dedicados al orgullo y empeñados en seguir generando amor propio, por ello, lo único que tenemos son tinieblas, vacío y desolación, la mas grande abominación desoladora, la real ausencia de Dios querida porque seguimos encerrados en nosotros negándonos a prestarle atención a Él.

 Nos desesperamos por lograr que otros y Dios nos miren, adoren y presten atención, acepten y hagan caso, pero, todo eso que pretendemos obtener, cosechar, conseguir, es lo que le hemos negado a Dios, y ni siquiera lo queremos ver, considerar, entender o aceptar, seguimos enredados en nuestros caprichos, entregados a las ambiciones, perdidos en tinieblas corrompiéndonos.

 Dijo El Señor que las puertas del infierno no prevalecerían sobre su iglesia, cosa que corría por su cuenta, tal Es Su Voluntad, pero, si su misma iglesia invita a satanás a sentarse en el trono, tanto por Justicia como por Misericordia Dios debe permitir lo que no quiere, que las puertas del infierno prevalezcan sobre su iglesia.

 Dijo Dios lo que quería, lo ofrecía y proponía a la iglesia misma, pero, si ésta no lo quería recibir, como sucede con todo Don, Dios no lo puede imponer a la fuerza.

 Considerar que, si Dios Predestina a un alma a un determinado Don, y luego cuando ésta hace su paso por el mundo la Llama, le Revela Su Vocación, y le ofrece ese Don, ésta no esta obligada a responder al Llamado de Dios, ni esta obligada a recibir Su Don, así como tampoco puede recibir El Don de Dios si no responde a Su Vocación.

 Lo mismo sucede con la iglesia, fue Llamada por Dios para responder a su Predestinación, pero no habiéndolo hecho, no pudo recibir Su Don, entonces, eligió el vacío, la desolación, lo que es consecuencia de no amar a Dios, quedar enterrada o sumida en tinieblas y a merced del adversario, o sea, prevalecen las puertas del infierno.

 Hubiese sino injusto imponer forzosamente la Salvación a la iglesia que se quiso perder, hubiese sido contrario a la Justicia y a la Misericordia Divina. Por Justicia permitió que las puertas del infierno prevalezcan sobre ella porque eso es lo que ha querido y elegido ella misma, injusto hubiese sido no permitírselo. Por Misericordia permitió que las puertas del infierno prevalezcan sobre ella porque eso es lo que ella ha querido y elegido, inmisericorde hubiese sido no permitírselo.

 Acá debemos considerar que iglesia de Dios no es la institución ya, no es la organización, debemos distinguir para comprender.

 Iglesia de Dios es el conjunto de almas que creen en Dios, que lo aman, es decir, que lo buscan, que lo siguen y que lo obedecen, o sea aquellas almas que colaboran en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad, y es sobre éstas almas verdaderamente fieles que las puertas del infierno no prevalecerán, simplemente porque aman a Dios y lo obedecen como es debido, y porque combaten a las fuerzas del infierno como corresponde.

 Por dos causas han prevalecido las puertas del infierno sobre la iglesia institución-organización, porque no se ha amado a Dios debidamente, y porque no se ha combatido al adversario debidamente.

 No se ha amado a Dios debidamente porque no se ha buscado Su Voluntad y no se ha colaborado en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 No se ha combatido al adversario debidamente porque no se lo ha rechazado, al contrario, se lo ha buscado, elegido y preferido, se buscaron sus malditos espíritus, los vicios, las ambiciones, perversiones, corrupciones, abominaciones, etc.

 Distinguiendo entre la iglesia institución-organización y la iglesia como el pueblo fiel de Dios, se cumple lo que dijo El Señor, las puertas del infierno no prevalecen sobre su iglesia, sobre lo que Él fundó, un pueblo espiritual, aunque sí sobre lo que aparenta y dice ser su iglesia y que Él no fundó, un pueblo terreno, mundano, desamorado, vicioso, corrupto, apegado al mundo e internado en tinieblas que tiene a satanás como socio.

11.6. LA FUENTE DE LA REVELACIÓN ESTA ABIERTA



11.6. LA FUENTE DE LA REVELACIÓN ESTA ABIERTA

 Se le ha negado a Dios la posibilidad de Revelarse, entonces, la humanidad se ha quedado sin Verdad, no ha podido recibir El Espíritu de la Verdad.

 Se le ha negado a Dios la libertad, entonces es la humanidad la que ha quedado presa de vicios, ambiciones, corrupciones, depravaciones, alienaciones, etc., pues no ha podido dar Dios, ni ha podido recibir la humanidad, El Espíritu de la Libertad.

 Se le ha negado a Dios la paz, o sea, no se lo ha amado, recibido, aceptado, no teniendo El Señor donde reposar Su Cabeza, no hallando paz, alivio, consuelo, no pudiendo cosechar amor verdadero de parte de las almas, de manera que no ha podido devolver amor bendecido y multiplicado, quedando así la humanidad sin El Espíritu de la Paz, alteada, revolucionada, angustiada, desesperada e histérica.

 Se le ha negado a Dios la luz, no se lo ha recibido como La Luz Verdadera Que Es, la humanidad ha preferido ser luz y también adorar a aquel que dice ser luz, lucifer, luzbel, o sea, satanás, el primer rebelde contra Dios, el primer demonio, el ángel caído, de manera que la humanidad tiene muchas luces falsas como al adversario mismo y como a su propia razón, pero no ha podido recibir El Espíritu de la Luz, simplemente porque no ha querido recibir a Dios Que Es La Luz.

 Se le ha negado a Dios el amor, cada cual se ha amado a sí mismo en forma enfermiza, narcisista, débil, cobarde y miedosa, de manera que no se ha amado a Dios directamente, o solo se ha fingido hacerlo, por lo que la humanidad no ha podido recibir El Espíritu de Amor, porque no amando a Dios Que Es El Amor Mismo, no se hizo apta o capaz de recibirlo.

 Se le ha negado a Dios la justicia, se lo ha tratado con suma injusticia, considera que Él Es El Creador, El Salvador y El Santificador, pero la humanidad ha preferido darse a imagen y semejanza del adversario un principio propio, el de la rebeldía contra Dios y de la prescindencia total de Él, llamando a eso su creación. Ha querido la humanidad salvarse a sí misma no logrando otra cosa mas que enterrarse en el mundo y perderse en tinieblas. La humanidad ha querido santificarse a sí misma no haciendo otra cosa que convertirse en satanista.

 En esas tres prescindencias de Dios, la humanidad ha obtenido El Espíritu de la Justicia Divina, permanece sin Dios como lo ha elegido, querido y buscado. Esto provoca que la humanidad conozca toda clase de injusticias, pues tiene al patrón que ha elegido, a satanás, el que por supuesto que gobierna-impera tiránicamente y en forma absolutamente injusta.

 Se le ha negado a Dios la misericordia, se lo ha tratado como a un enemigo, por ello tanto en Su Primer Paso como en su Segundo, en ambas Revelaciones, se lo ha combatido, echado, acallado y matado. Este desamor maldito, resentido, sanguinario, odio visceral, ha merecido que la humanidad quede sometida a la Justicia Divina, es decir, a la ausencia de Dios, donde queda expuesta al adversario y a los suyos, al desolador.

 Como Dios sigue amando a la humanidad, cuando es absolutamente inmerecido el Don de Su Amor, y por ello Amor Verdadero, Revela Su Misericordia posibilitando que en medio de la gran desolación, de la abominación desoladora imperante en estos tiempos de Justicia Divina, las almas aun puedan ser salvadas.

 La salvación como siempre depende de Él, pero, también como siempre esta sujeta a la colaboración del alma, lo que significa que Dios no puede Salvar al alma que no quiere ser salvada, requiriendo por ello que manifestemos la voluntad de querer ser Salvados por Dios.

 Va a seguir prevaleciendo la Justicia Divina mientras continuemos renegando de Dios, mientras no busquemos Su Voluntad, es decir, si seguimos siendo voluntariamente rebeldes a Él, y aunque digamos amarlo, seguirlo, servirlo, pertenecerle, etc.

 Dios no niega Su Misericordia, pero no puede ser encontrada ésta en el mundo o en otra alma, debe ser buscada en Dios directamente, a Él debemos dirigirnos y dejar de exigir a otros lo que no pueden dar porque no lo tienen, la fuente esta abierta, como dice en el Apocalipsis, la Fuente de la Revelación que procede directamente de Dios, a Su Paso, esta abierta.

 El problema sigue siendo el mismo, continuamos sin ir a Dios, sin buscarlo, sin renunciar al orgullo, sin dejar de preocuparnos por nosotros, continuamos cultivando la imagen, formando una personalidad apreciable por el mundo, y por lo tanto mentirosa, hipócrita, desamorada, orgullosa, ególatra, satanista.

APP CUIDAR = MARCA DE LA BESTIA, 666

APP CUIDAR = MARCA DE LA BESTIA , 666   No es casualidad que justo cercano a la fiesta de Pentecostés , el gobierno dictador demo...