31 de mayo de 2013

Lección Nº 156, NOS CREEMOS DUEÑOS DE TODO Y SOMOS DUEÑOS DE NADA



Lección Nº 156, NOS CREEMOS DUEÑOS DE TODO Y SOMOS DUEÑOS DE NADA

 Cuando no aceptamos la Voluntad de Dios, elegimos al adversario, nos unimos transitoriamente con este, pero, al permanecer en un estado habitual de rebeldía contra Dios, acabamos por pertenecer al adversario que fomenta el fermento de los siete vicios capitales para mantenernos unidos, como engrampados, abrochados, adictos dependientes que se dedican a saciar los mismos vicios que son cadenas por los que el enemigo los sujeta y arrastra al abismo.

 Nuestro orgullo-amor propio tiene la función de engañarnos, de hacernos creer que entregarse a vicios, ambiciones y perversiones es por y para nosotros, no tiene otra función, finalidad mas que mantener el engaño.

 El orgullo funciona como el cerdo ‘squaler’, de la novela “Rebelión en la granja” de G. Orwell, que es el cerdo que convence a los animales sobre la conveniencia de dejarse dominar y entregarse a satisfacer los caprichos de los otros cerdos, así como también el que oculta y desdibuja la realidad para asentar el engaño con su elocuencia.

 Considerar que no son diferentes los gobernantes de las naciones que mantienen el engaño, despiertan el fervor, se presentan como los que justifican ante los animales de granja que hemos venido a ser sin Dios, los caprichos de los bancos y entidades financieras que controlan el mundo.

 Tanto los bancos y entidades financieras, como las sectas a las que pertenecen y a las que se hallan relacionadas, son los que detentan el poder real en el mundo, los que reinan y han logrado instaurar un reino manipulado desde las sombras, luego, las autoridades de las naciones son sus representantes, socios minoritarios a los que pagan como a prostitutas para que recauden impuestos e instauren su régimen dictatorial.

 Las naciones como las conocimos ya no existen, son engendros, deformaciones, abominaciones, transformaciones humano-satánicas sometidas a la corrupción y dominadas por asaciones oscuras y oscurantistas que se mueven entre sombras para sostener y aumentar su poder, piratas internacionales que se dedican desde siempre al poder, a saquear el mundo, como los ‘skull & boes’.

 Las asociaciones secretas, sectas, que se fingen en beneficio de la humanidad, solo buscan su provecho, pues solo ellos se consideran ‘humanidad’, mientras que al resto del mundo lo consideran ‘goyim’, o sea ganado, cuando en realidad, los cerdos son ellos, pues se desesperan por adquirir y conservar el poder, se buscan a sí, en su elocuencia infernal, se autojustifican, dado que solo ellos se consideran humanos y por ello buscan su propio y exclusivo bien egoísta y perversamente deseando y provocando el mal a todos.

 No son los supuestos representantes elegidos supuestamente democráticamente los que gobiernan, sino esas sectas infernales y al servicio de satanás manteniendo la apariencia de que las naciones existen, de que las instituciones existen, e incluso de que las religiones existen solo porque se ven o porque hay edificios y gente que se meuve.

 Nada de eso es en realidad, son apariencias, fachadas, todo esta vacío de Espíritu, carente de vida, lleno de orgullo que es el espíritu del adversario, entonces, todo es arena, polvo, olvido de Dios, es la negación de Dios, la gran abominación desoladora.

 Todo eso existe, pero no es, esta para engañar a las almas y para enriquecer y satisfacer a pocos, los que no son mas que títeres del adversario, debido a que así han consagrado la humanidad a satanás que es lo que quería él al usarlos por lo que a él no le sirve de nada, el oro.

 Así como estas sectas han consagrado la creación a satanás al lograr que no se ame, no se adore, no se obedezca a Dios, no se le preste atención y no se le haga caso, el orgullo dentro de cada uno es el que consagra el alma al enemigo, porque la empuja a que busque adoración, reconocimiento, aceptación, a que genere amor propio y no ame, ni quiera hacerlo, ni a Dios, ni a nadie.

 El orgullo consagra el alma a satanás, mantiene al alma controlada, dominada, sujeta y dedicada a esforzarse pro aparentar, ser, fingir en el mundo preocupada por sí, creyendo que se salva si se hace ver, reconocer, adorar y tomar en cuenta, dado que teme como a la peste misma no ser amada o ser despreciada.

 Los gobernantes de las naciones están para consagrar a éstas al nuevo orden mundial, que es lo mismo que entregar las a satanás, su reino-presencia en el mundo.

 Los miembros de las sectas que adoran el oro y que se excitan por el poder desarrollando instituciones, entidades, asociaciones, bancos, etc., están para consagrar el mundo entero a satanás que es su dios.

 De esta manera todo se halla bajo el poder del enemigo, de su influencia, a su servicio, y mientras no empecemos a renunciar al orgullo, mientras no repudiemos al adversario de la propia vida-corazón entregándonos totalmente a la Voluntad de Dios, seguiremos siendo esclavos en la propia tierra, en el propio corazón, en la propia nación y en el propio mundo dado que nada nos pertenece ya, ni el aire que respiramos, aunque, con el cuento del colectivismo, nos creemos dueños de todo.

 No somos ni dueños de donde caer muertos, no somos dueños de nuestra vida, todo esta en garras de otros y en última instancia del adversario.

Lección Nº 155, RELIGIÓN LEGÍTIMA



Lección Nº 155, RELIGIÓN LEGÍTIMA

 Considerar lo que ha ocurrido luego del Primer Paso del Señor, quienes no lo recibieron, continuaron y continúan con sus ritos, costumbres, etc., y lo mismo sucede con los que no lo han recibido en Su Segundo Paso, continúan con sus ritos, costumbres, etc., añadiendo e inventando nuevas y peleándose entre sí buscando legitimidad.

 Puede haber legitimidad o no según el mundo, pero, según Dios no hay legitimidad en ningún lado, Es Dios el que da legitimidad, pues toda religión ha tenido un principio y ha establecido un orden, como es lógico, a partir del cual se establece legitimidad si se respeta y sigue es e orden y se habla de ilegitimidad sino hay comunión con ese orden.

 El problema viene cuando una religión es deformada, cambiada, rectificada, cuando deja de prestar atención a Dios, de obedecerlo y de hallarse en comunión con Él, lo que tenemos delante es una obra nueva que ha perdido legitimidad por mas que conserve formas externas, apariencias de legitimidad, y por mas que diga que afuera hay ilegitimidad.

 Lo que hace que una religión sea legítima es que haya partido de Dios, que hay asido Revelada por Él, ordenada, organizada, y que siga siendo dirigida por Él, cosa que requiere atención, colaboración, discernimiento, acompañar su obra, acción intervención en la creación, pero, por sobretodo, seguirlo en su Revelación, porque una religión es verdadera si vive de Revelación, si tuvo Revelación en su origen, en su medio y es su fin.

 Si una religión tuvo principio en la Revelación de Dios, si fue fundada, hecha por Él, por su intervención, tiene un origen legítimo, luego, es obligación de los que la siguen y perpetúan en el tiempo mantener esa legitimidad, o sea, esa dependencia de la Revelación, pues si se l vuelve la espalda si se cierra la Fuente de la Revelación y se comienzan a añadir invenciones humanas, esa religión legítima en principio, deja de serlo, pasa a ser ilegítima, porque es otra vez robarle la viña al Señor y matar a los servidores, y al Hijo del dueño.

 Esto ha ocurrido en general con todas las religiones, por ello, son ilegítimas, son obra de la relación con el adversario, de una prostitución, pues si de la Unión con Dios surge el Espíritu de Amor de hijos de Dios, de la relación con el adversario surge el espíritu del anticristo.

 Cada uno en su propia vida practica una religión ilegítima, porque o le da lugar a Dios a Revelarse, de Hablar, Guiar, dirigir, no se le permite a dios Ser Dios, no se lo reconoce en verdad como tal, no se le da el lugar de Señor y Rey, solo y simplemente hablamos de Dios, conservamos apariencia externa de culto y piedad, de religiosidad, pero, es embuste, engaño, farsa, imagen, hipocresía.

 Las religiones que han negado a Dios, que le han impedido Revelarse, continúan existiendo en el mundo, se hallan ahí, están al alcance de cualquiera, siguen realizando sus ritos nuevos o viejos, peleándose entre sí y unas contra otras, pero, Dios sigue siendo el gran ausente, pues no se le permite Revelarse, no se lo obedece.

 Así es que tenemos espectáculos religiosos, farsas, ritos carentes de vida, sin Espíritu, meras obras humanas, humanistas, egocéntricas, donde pareciera que el hombre es el centro del universo aunque muchos cuiden las apariencias y mientan bien diciendo que es Dios, mientras que en verdad solo piensan en sí mismos, en su imagen, en ser adorados, aceptados, reconocidos, mirados, tomados en cuenta.

 Podemos engañarnos a nosotros mismos, podemos engañar a otros, pero no y nunca a Dios, Él Ve los corazones y además, sabe que es lo que Él hizo y lo que no, o sea conoce la Obra que puede hacer en un alma y la que otra hace por sí misma esperando, queriendo, demandando adoración, aceptación, reconocimiento por el mismo temor que su obra humana e inerte no sea tomada en cuenta, vista, adorada como quiere, mientras que Dios oculta sus obras, las deja bajo el velo de la humildad, no las hace ver, adorar, reconocer, aceptar.

 Lo mismo ocurre en el mundo, son construcciones vacías, en la arena, en el aire o en el vacío de la propia existencia humana sin Dios, verdaderas abominaciones desamoradas, orgullosas y preocupadas por sí mismas hasta la angustiante desesperación.

 Así es que tenemos una época sin Dios, un mundo construido sobre la arena, falto de Amor-Vida-Verdad, y que no puede sino ser un abismo real, un infierno sobre la tierra, convirtiendo todo en tormento para la humanidad, pero somos nosotros los que hemos querido prescindir de Dios y los que queremos seguir haciéndolo, los que no lo buscaos, no lo llamamos, no queremos Que Venga-Vuelva, pues deseamos seguir empeñados en satisfacernos, conformarnos, saciarnos en el orgullo y continuar dedicándonos a buscar satisfacción para los propios caprichos.

 Teniendo una vida vacía, sin Dios, sin amor a Él, estamos muertos en el espíritu, el lama padece una lepra o cáncer espiritual que la atormenta, tiene encima un espíritu de orgullo-miedo-amor propio que la esclaviza, somete, aplasta, deforma y la empuja a que se hunda y encierre mas en sí misma.

 Ese espíritu impuro surgido de rebeldía contra Dios, es orgulloso, severo, intransigente, caprichoso, terco, porque es miedoso y busca seguridad por medio de la violencia, volviéndose despótico y esclavizando, oprimiendo al alma, sin embargo no cesamos de alimentarlo, conformarlo, no dejamos de saciar el ego y de decir, ‘yo’ hasta el hartazgo.

 Si queremos ser verdaderamente libres, debemos dejar a Dios libre, dejar de querer someterlo, vencerlo, ponerlo a nuestra disposición, porque Él no nos va a adorar, no nos va a obedecer, Él Es Dios, nosotros somos unos mocosos celosos de nuestro orgullo, preocupados egoístamente por sí a los que no les importa nada de nada, ni de nadie, de manera que ni nos dejamos amar por Dios.

 No nos dejamos amar por Dios y luego nos quejamos de que no lo haga, le andamos reclamando adoración, aceptación, que Él mire lo que hacemos y que nos felicite, demostrando que carecemos de Fe, queriendo ser mejores que otros, no aceptando que hay dentro nuestro un inmenso abismo, vacío, desolación, falta de amor y de voluntad de amar, que solo tenemos orgullo y no amamos, ni queremos.

 Debemos aprender a dejar libre a Dios, permitirle Revelarse, expresarse, porque Él Es Dios, madurar de una vez por todas, dejar de comportarnos como nenes que se preocupan por sí y que pretenden dominar a sus padres exigiendo ser adorados y verse satisfechos en sus ambiciones, caprichos, etc., en vez de librarse de tales pestes que vuelven infelices a las almas.

 Tenemos que empezar a amar a Dios, empezar a confiar y a madurar en el amor, dejándolo libre, colaborando con Él, haciéndole caso, de lo contrario seguiremos varados en el olvido de Dios, abismados en nosotros, perdidos en el agujero negro del olvido de Dios incluso hablando de Él todo el tiempo.

 Obedecer a Dios, colaborar en Su Revelación y seguirlo así diariamente prestándole atención, ajustando el rumbo, es religión legítima, es vida verdadera.

Lección Nº 154, COMO TRATAMOS A DIOS SOMOS TRATADOS



Lección Nº 154, COMO TRATAMOS A DIOS SOMOS TRATADOS

 Dios Creó por medio de Su Palabra, al decir Dios, las cosas que no existían pasaban a existir, lo mismo con las criaturas, Su Palabra no es inútil, inerte, inerme, Su Palabra tiene la capacidad de Crear.

 Después Im Personam Vino al mundo La Palabra de Dios, El Verbo Se Hizo Carne sin dejar de Ser Dios, y fue para dirigir esa misma Palabra Omnipotente, Creadora, a la humanidad, sin embargo, la humanidad perdida en tinieblas, absorta en sus inútiles preocupaciones, dedicada a la vida en el mundo, no solo no lo recibió, sino que lo odió, rechazó, persiguió, Crucificó, echando a Dios de Su Creación, no sabiendo lo que hacía en el sentido de que no veían que ponían la creación en garras del adversario.

 Aquellos que lo recibieron, que recibieron Su Palabra Creadora, comenzaron una vida nueva, pues salieron del abismo en el que se hallaban postrados, encerrados, salieron de sí mismos para poder apoyarse en El Señor y aprender a caminar sobre la faz de la tierra y dejar de reptar como serpientes.

 Los que no lo recibieron, quedaron encerrados en sí mismos, confirmados en su orgullo-miedo-amor propio, atrapados en su egoísmo, perdidos en esas tinieblas de confusión y desamor que ya eran, y que manifestaron querer seguir siendo al elegir no amar.

 Es lógico que haya consecuencias respecto del Paso de la Palabra de Dios, porque es la que tiene la capacidad o aptitud para Crear, de manera que, si la recibimos, puede El Señor continuar Su Obra en nosotros, acabarla, consumarla, reunirnos con Él, porque así es como puede darnos lo que quiere, y lo que quiere darnos Es Vida, Vida Eterna, Espiritual, Mística, Verdadera.

 Son pasos progresivos donde de a poco El señor se va dando a sí mismo para entrar y obrar en el alma, pero, si no lo recibimos, si lo rechazamos o ignoramos, quedamos irremediablemente encerrados en nosotros mismos, aislados, encapsulados, y revoloteando en derredor suyo quizás, pero, sin tener una vida común, sin poder pasar a ser Uno.

 Notar lo que ocurrió al pueblo elegido anteriormente, el del antiguo testamento, al rechazar la Palabra de Dios, quedó sumido en tinieblas, lleno de orgullo y buscando caprichosamente la satisfacción de su ambición que ha concretado en estos tiempos donde por medio de bancos y entidades financieras se hace con el control mundial, instaura el nuevo orden mundial y consigue la venganza o satisfacción de su ambición, aquella que no renunció y por la que renunció al Mesías.

 Con el pueblo elegido con posteridad, ocurrió lo mismo, vino El Señor, se dirigió Im Personam, Reveló Su Palabra Creadora, pero no fue recibido, no fue escuchado, y mucho menos obedecido, de manera que solo hubo tinieblas, vacío y desolación, orgullo y amor propio, su mismo pueblo lo ha rechazado-repudiado quedando aislado, encerrado en sí mismo, sin Dios.

 Así es que las consecuencias de rechazar a Dios, Su Palabra, revelación, no son castigos de una venganza divina, de un orgullo malherido, son las consecuencias de no querer al Creador, de querer encerrarse-hundirse en sí mismo, de querer entregarse a los enemigos espirituales.

 Ahora podemos buscar a Dios, elegirlo, buscarlo, esforzarnos por encontrarlo, podemos orar, hablar, dirigirnos directamente a Él, tenemos que hacerlo si queremos salir del autoencierro, del propio abismo y del abismo generalizado de falta de amor a dios, si queremos volver a la vida.

 Dios no nos niega Su Palabra, no deja de Revelarla, no deja de Enviar a Su Hijo a Salvarnos, somos nosotros los que no queremos escucharlo, recibirlo, prestarle atención, los que deseamos hundirnos, encerrarnos, abismarnos y perdernos en nosotros, a merced de las propias tinieblas, de la misma mezquindad, de un mal deseo, de no querer amar.

 Considerar que no somos obras acabadas, estamos como en gestación, por ello necesitamos La Palabra Viva de Dios dada por Él mismo para ser acabados, consumados, perfeccionados, nadie se crea  así mismo, nadie puede perfeccionarse a sí mismo, necesitamos a Dios, debemos admitirlo, y debemos empezar a buscarlo.

 Si lo buscamos, también tenemos que recibirlo, aceptarlo, como Él Se Quiere Revelar, porque ahí lo recibimos verdaderamente y ahí lo tenemos, también es ahí donde Él nos tiene-sostiene y donde comienza la Vida, donde tenemos Vida Eterna, porque la Vida Eterna Es Él.

 Nos Ha Creado Dios con capacidad para Él, para poder recibirlo, para que en conjunto, comunión, acabemos la obra que somos nosotros, para que seamos fruto del amor a Dios y de Dios, como Jesús, hijo de Dios en el mundo, es fruto del amor a Dios de Maria Virgen y del Amor de Dios a Ella.

 Debemos aprender a amar a Dios, a recibirlo-aceptarlo, para que, entrando-viniendo-permaneciendo en nosotros, pueda surgir un nuevo fuego ardor, espíritu, el de hijos de Dios por esa comunión entre Él y nosotros, dando origen a una nueva Presencia Viva de Dios en y entre nosotros.

 No somos capaces de amar a Dios, por ello debemos recibir al Señor, ir recibiendo cada gota de Su Espíritu, cada Palabra Revelada y dejarlo Ser y Hacer a Él en nosotros, porque Viene-Vuelve El Señor para Vivir-Reinar, para hallarse vivo y Presente, para Amar por medio nuestro.

 Es por el amor que le damos a Dios al aceptarlo, al recibir Su Palabra que surge una Unión, y de esa Unión, surge un nuevo Espíritu, que es su Presencia Viva en nosotros, solo ahí somos verdaderamente hijos de Dios, no por lo que podaos construir, hacer, decir por nosotros o por cuenta propia que siempre se queda al margen, afuera, pues como tratamos a Dios somos tratados, y si no recibimos a Dios, si lo dejamos afuera, si no recibimos Su Palabra, los quedamos afuera de Su Creación Nueva somos nosotros.

30 de mayo de 2013

Lección Nº 153, ENEMIGOS ASENTADOS CÓMODAMENTE



Lección Nº 153, ENEMIGOS ASENTADOS CÓMODAMENTE

 Debemos confiar en Dios, creer en Su Amor, considerando que lo Que Él Quiere para nosotros es lo que realmente nos conviene, El Bien Verdadero, pues al ir aceptando Su Voluntad en nuestra vida le permitimos Que Venga, entre, Pase, que nos Purifique y que forme Su Reino-Vida-Presencia en nosotros.

 Por orgullo, miedo, desconfianza, y también por rebeldía, queremos creer que sabeos lo que nos conviene, no queriendo creer en Dios, no queriendo confiar en Su Amor, impidiéndole Que nos Haga El Verdadero y Eterno Bien.

 Si no buscamos Su Voluntad y no colaboramos en Que Se Haga, Reine y triunfe, no estamos dejándonos Amar por Dios nos amamos a nosotros mismos, nos sobreprotegeos enfermiza y miedosamente, nos resistimos al Bien y entregamos al mal, nos volvemos cómplices coautores en la propia corrupción, degradación, destrucción.

 La verdad es que nos estamos resistiendo a aceptar que necesitamos a Dios, que solos no podemos, no nos damos por vencidos, sino que nos dejamos vencer y dominar por el miedo, entonces, nos imponemos querer cualquier cosa, buscamos reinar cinco minutos en el mundo y engañarnos de que somos dioses adormeciendo el miedo por conformarlo, que enfrentarlo y vencerlo como es debido para madurar, creer y para amar verdaderamente.

 Considerar que, de la misma manera que satanás, buscamos adoradores para nuestro orgullo, estamos satisfechos de nosotros mismos y queremos que otros nos vean, tomen en cuenta, valoren, adoren, no queremos el velo de humildad que cubre a los verdaderos adoradores y colaboradores de Dios, sino que nos alzamos orgullosos y satisfechos, nos rebelamos y esperaos ser reconocidos suponiendo que es debido, porque por miedo, temiendo el desprecio, queremos evitar lo contrario.

 Así como hay demonios que se apegan a las almas colgándose de ellas, también hay demonios que se adhieren a lugares creyéndose dueños, y es así como se producen las ‘infestaciones’, y si hay uno y es echado, según el ejemplo que dio El Señor, vuelve para cobrarse venganza con otros siete peores, cosa que ocurre en una casa, como en un alma.

 Para evitar tal cosa tanto el alma como la casa deben estar llenas de amor a Dios, deben purificarse, limpiarse, dejar al Señor Que Viva, Reine y se asiente, que permanezca, de ello contrario aunque se eche un demonio, vuelven  y no hay defensa posible.

 El adversario siempre vuelve, y no solo, como los matones, cobardes, siempre en banda, así es que si lo rechazamos, debemos prepararnos para su vuelta, regreso, venganza, porque ahí esta la prueba, y es ahí donde debemos perseverar, tanto sea que se trate del alma, como de una casa o lugar.

 Lo mismo puede aplicarse a las naciones y al mundo, habiendo sido expulsado el enemigo y vencido por El Señor en Su Primera Venida, ahora se ha alzado para cobrarse venganza, volviendo con todos los demonios angélicos, pero también con todas las almas que ha logrado perder que han venido a engrosar su ejército, con mas aquellas almas que hallándose de paso por el mundo, se dejan manipular por el enemigo no amando, no adorando a Dios, no obedeciéndolo.

 Otro misterio a considerar es el hecho de que hay almas que en su paso por el mundo se convierten en demonios, por ello, una vez que mueren, van directamente al infierno, pero, no se quedan ahí, sino que vuelven al mundo y con otras almas.

 Hay almas que utilizan su paso por el mundo, su estadía en el tiempo para convertirse en demonios, hacen un curso de demonios y se esfuerzan por crecer en corrupción, odio, orgullo, vicios, etc., para éstas no es el tiempo que se hallan en el tiempo, en le mundo, de paso, un tiempo para entrar en la escuela del amor, sino que lo hacen en la escuela del odio el orgullo, la ira, los vicios, depravaciones, corrupciones, abominaciones, etc.

 Tales almas son reconocidos dictadores, por ejemplo, las que muriendo y partiendo del mundo, siendo derrotados, pasan un tiempo en el infierno perfeccionándose en lo que han aprendido en tierra, y luego se alzan desde las sombras para volver al mundo, para hacer lo mismo que hacían, y vuelven capitaneando otras almas perdidas.

 Al volver al mundo como demonios que son, no son vistos, pero, influencian con su maldito espíritu, y luego, se adhieren a alguna persona que consciente en alguna secta, o inconscientemente por vicios, ambiciones y perversiones, se les entrega y así intentan continuar lo que han dejado, o bien poseyendo a alguna persona de paso en el tiempo, o bien manipulándola.

 En este sentido considerar que el demonio de stalin, se estableció en Latinoamérica hace un tiempo y logró recrear la ex-urss, pues hizo que todos los países se volcaran al castigo del socialismo ateo, materialista, existencialista, humanista, perverso, corrupto, depravado.

 Lo hizo él, como demonio, y usando a almas que estando de paso por el mundo le han respondido.

 Esto mismo ocurre en diferentes regiones del mundo, en todo el mundo, en cada nación, y también en lugares mas pequeños, mientras los demonios cuentan con impunidad total debido a la gran ignorancia de su poder y obrar, y a que también tienen muchos adoradores, seguidores y colaboradores.

 Los que quieren colaborar Verdaderamente con El Señor, deben ofrecer sus sacrificios, dolores, penalidades, dificultades, etc., para Que Venga-Vuelva El Señor, para que venza a los demonios que desde las sombras manipulan a las almas y deciden el destino de estas, para que las almas vean y quieran ser libres, para que muchos mas se sumen al combate espiritual y dejen de perder tiempo en cosas superficiales donde por mas que hablen de Dios, están colaborando con el adversario y con la permanencia de su reino.

 Mientras haya quienes crean a los demonios y a sus representantes, su farsa va a seguir siendo, estando, prevaleciendo, por ello, conociendo la Verdad, no debemos dudar en elegir a Dios, Dios puede contra todos los demonios juntos y sus aduladores, servidores, etc.

 Debemos obedecer al Señor, confiar en Él, porque Él dirige el combate, Él nos va Guiando para que nos venzamos, y para que venzamos, para que lleguemos a compartir Su Victoria sobre los enemigos espirituales, que son demonio, carne, mundo y muerte, el único obstáculo es no querer, no creer y no colaborar con El Señor en Que Él Haga Su Voluntad.

Lección Nº 152, NO SOMOS LIBRES PORQUE NO QUEREMOS



Lección Nº 152, NO SOMOS LIBRES PORQUE NO QUEREMOS

 No podemos ser liberados mientras no queremos ser verdaderamente libres.

 Para comprender lo que sucede, es recomendable leer el libro, “Rebelión en la granja”, de G. Orwell, debido a que, lo que se describe ahí como rebelión, es similar a la rebelión de los ángeles en el Cielo y de la humanidad en la tierra, y a la vez, de las dos consideradas en su conjunto.

 En esa novela describe bien el proceso en el que los cerdos van adueñándose del poder, y cómo acaban por convertirse en tiranos peores que los mismos humanos a los que desterraron, también se describe como uno de ellos, de los cerdos, se convierte en líder y un dios sobre la tierra, así como son sometidos los otros animales por el analfabetismo, el hambre, las pestes, las guerras, el cansancio del excesivo trabajo esclavizante, a un engaño, llegando a estar conteos de ser peores esclavos que antes.

 Es una manipulación mental, lavado de cerebro, engaño real donde los animales esclavos de los cerdos dominantes, quieren creer que son libres, que el enemigo esta afuera y que deben trabajar como esclavos hasta consumirse y luego ser vendidos para faena o como descarte, etc., solo porque los cerdos que los dominan les hacen creer que todo lo malo es bueno.

 Llegan al colmo los animales esclavos de comprobar que ya no había diferencia alguna entre los cerdos dominantes y los supuestos enemigos humanos, lo vieron con sus ojos y lo leyeron a duras penas, ‘los animales son todos iguales, pero, hay unos que son mas iguales que otros’, y sin embargo, seguían conformes en su dominación.

 Esos animales querían ser esclavos, pues creían que eran libres, les habían lavado el cerebro, de manera que aun encontrándose en una situación peor a la anterior a la revolución, no lo entendían, no lo veían, ni querían verse libres de ella. Cualquier similitud con la realidad, no es mera casualidad.

 Los demonios tienen categorías, y desde su rebelión contra Dios, se esclavizan, someten y engañan mutuamente, no son amigos, ni colaboradores virtuosos, sino que los mas cerdos y depravados, someten a los inferiores y los usan para sus planes, para satisfacer sus vicios, para que hagan su trabajo, cumplan órdenes, y éstos obedecen por miedo, por creer que aun padeciendo tormentos, son libres de obedecer a Dios a quien odian y temen, comportándose como los animales esclavos de la granja.

 En la humanidad ocurre lo mismo, por la general rebeldía contra Dios, hay quienes dominan, someten, esclavizan y usan a otros lavándoles el cerebro, haciéndoles creer que el mundo que han construido sin Dios, es mejor que el que tenía Dios anteriormente, y las almas, que han padecido un lavado de cerebro colectivo, creen que son libres, que el mundo es ideal y perfecto, que la tecnología y el progreso todo lo pueden, que la razón y la fuerza humana todo lo consiguen, etc.

 Mientras haya tal presunción, no podremos ser libres, seguiremos bajo el dominio de los caprichos de los dominadores mundiales, entregados a vicios, corrupciones, injusticias, hambres, pestes y guerras para satisfacerlos y para que ellos sigan perpetuándose en el poder.

 Ni siquiera ellos que vienen a ser los cerdos de la novela, comprenden lo que sucede a ciencia cierta, no ven que, para los demonios, son los animales tontos a los que se les ha lavado el cerebro, pues los demonios son mas inteligentes, son los cerdos que los usan a ellos.

 Ahora, considerar el mismo ejemplo en el interior de cada uno, nuestro orgullo-amor propio-ego, es el cerdo que nos domina, y nosotros los tontos que creemos que tenemos motivos para enorgullecernos, para ser amados, adorados, halagados, felicitados, reconocidos, estimados, etc., no viendo que somos esclavos del miedo, de la preocupación por nosotros mismos, de un tirano llamado, ‘yo’, que es hijo de satanás y que solo se preocupa por él mismo, por lograr adoración, glorificación, aceptación, reconocimiento.

 Ese ‘yo’, que es la imagen y el mismo anticristo, solo existe en el mundo en la medida que es aceptado, visto, reconocido, si es ignorado, no existe para el mundo, y es ahí donde se desesperan las almas por hacerse ver, llamar la atención, convirtiéndose en cerdas celosas preocupadas por sí, totalmente desamoradas, a las que no les interesa amar, ni El Bien, ni la Verdad, ni nada, ni nadie, dignas hijas de satanás.

 Cuando la corrupción degradación, deformación, abominación se vuelve exagerada y vistosa, la imagen se cae, se derrumba, queda en evidencia lo que cada uno es mas allá de lo que dice ser, y es donde las almas se preocupan aun mas y acaban por enloquecer, ahogarse, perderse en sí mismas, pues se desesperan por defender su orgullo, su imagen, se resisten a darse por vencidas, no quieren admitir que necesitan a Dios.

 Con la Revelación de la Verdad, el orgullo queda destronado, ya ni nosotros creemos en la mentira que nos esforzamos por hacer ver-creer, pero, sin embargo, ocurre algo nefasto, nos volvemos hipócritas, embusteros, farsantes, fingimos no ver lo que vemos y nos desesperamos por hacer ver lo que se nos ocurre, nos desesperamos por mantener una imagen que se derrumba, una careta de cera que se derrite ante El Sol de Dios.

 Debemos esforzarnos por salir de la mentira, del engaño, por volver a la Comunión con Dios, a la Vida Eterna, pero, si no queremos realmente, ni Dios puede Salvarnos, dado que lo rechazamos, repudiamos, y orgullosamente decimos que no lo necesitamos.

 Queremos creer que no necesitamos a Dios debido a que nos dedicamos angustiante y desesperadamente a nosotros mismos, a ser amados, adorados, vistos y aceptados, y prestarle atención a Dios y obedecerlo, implica renunciar a todo eso que es inútil, vanidad, y que, por otro lado no conseguiremos nunca en un mundo donde reinan las tinieblas y cada uno exige sin querer dar lo que pide.

 Debemos aprender a colaborar con El Señor y a dejarlo Que nos Haga Verdaderamente Libres, porque de lo contrario, aunque conquistemos el mundo, estaremos irremediablemente perdidos, entregados a la perdición, sometidos al adversario y convertidos en instrumentos suyos para el mal de muchos.

Lección Nº 151, NO SALDRÁN IMPUNES DE LAS MANOS DEL CREADOR



Lección Nº 151, NO SALDRÁN IMPUNES DE LAS MANOS DEL CREADOR

 El proceso descrito con anterioridad donde el adversario va transformando al alma en hija suya porque dona su espíritu y la une con él, puede aplicarse a grupos de almas, así es que un alma recibe una porción de su espíritu y lo exterioriza o revela en el mundo, mientras otra hace lo miso y al final, el enemigo se halla por completo sobre la faz de la tierra al estar presente en las almas que reciben su espíritu y se funden con él.

 De esta manera es que forma su reinado, o sea su presencia en el mundo, porque lo ha logrado formar en las almas.

 Notar que esto ha ocurrido en forma progresiva a lo largo de la historia, o sea, es proceso de degradación y corrupción generalizado de la humanidad ejecutado en forma progresiva, donde cada generación fue dando un paso en el camino de la corrupción, perdición, depravación, etc.

 En tales pasos, ha habido colaboradores conscientes, voluntarios, que han querido la pertenencia del mundo y de las almas para satanás, y por otro lado hubo quienes se dejaron llevar, arrastrar, seducir engañar colaborando  por vicios, ambiciones, intereses, o como idiotas a los que se los estafa.

 Ha tenido el adversario su linaje en la historia, hijos predilectos, como puede leerse en las Revelaciones a la Santa A. C. de Emmerich sobre el antiguo testamento.

 También lo tiene hoy, y se trata de alma que colaboran mas estrechamente con él en instaurar y en hacer progresar su reinado-presencia tanto en las almas como en el mundo.

 Estos colaboradores son por un lado quienes practican magia, espiritismo, brujería, hechicería, etc., todo lo que se conoce como ‘ocultismo’, y por otro lado, son quienes adoran al adversario en medio del mundo y pertenecen a las sectas que han querido controlar y conquistar el mundo instaurando el becerro de oro en lugar de adorar al cordero Inmolado, Cordero Inmaculado, Que Es El Señor.

 El combate del adversario por acrecentar su poder sobre la humanidad, es desde el principio de la caída, desde el pecado original, y ha logrado una constante, creciente y progresiva victoria, pues logró que aumentara la corrupción de la humanidad, la degradación, los vicios, las perversiones y que se extinguiera el amor a Dios, el Verdadero Amor a Dios, dado que nadie lo obedece en Su Voluntad.

 Un alma que va incurriendo en los siete vicios capitales tanto en el cuerpo, como en el alma y en el espíritu, es un alma que se va degradando, corrompiendo, matando a sí misma, que se va entregando al adversario y por ello se va corrompiendo, y lograda la consumación de los siete vicios, entra en un camino peor, el de los vicios espirituales y un desenfreno total en la corrupción, pues alcanza una mayor unión con el enemigo.

 Lo que ocurre a un alma, ocurre a la humanidad en general, así es que se ha avanzado en corrupción, en degradación, degeneración, perversión, etc., y el nivel general es deplorable, solo hay orgullo, arrogancia jactancia, pavoneo, etc., que son todos espíritus del espíritu del adversario son dones de su maldito espíritu que fermentan, brotan, se cosechan en las almas que lo prefieren a él rechazando la Voluntad de Dios, y así a Dios Mismo y Su Espíritu.

 Reina el adversario en las almas y éstas se convierten en demonios, hijas suyas, esclavas, y por manipularlas, dominarlas, tenerlas a éstas y hallarse presente por una unión real, reina el adversario en el mundo.

 Considerar que tiene tal poder de manipulación, dominio y disposición de las almas que las usa como a judas para infiltrarse entre los que pertenecen al linaje divino en el mundo y traicionar al Señor desde adentro, como bien puede leerse en las obras de María Valtorta y la V. S. de Dios, Sor María de Jesús de Ágreda.

 Un alma entregada al adversario, no es dueña de sí, sino que hace lo que el adversario le mueve a hacer como a un títere o marioneta, así es que en el mundo es el enemigo el que se expresa y revela, el que hace como si tuviese manos, pies, cabeza, etc..

 Esta entregada al adversario un alma cuando se da a los vicios, cuando se entrega a su ambición, o a su miedo o al orgullo.
 Considerar las almas que se desesperan por encumbrarse en el mundo, por lograr puestos de poder, son llevadas de las narices por el adversario hasta los cargos que consiguen a cualquier precio, y hallándose ahí, no lo ejercen como es debido, sino siendo fieles al enemigo, siendo instrumentos dóciles en sus malditas garras para colaborar en el progreso de su reinado-dominio-imperio-poder-presencia, o lo que es lo mismo, para corromper almas, pueblos, naciones y el mundo entero.

 Algunas almas que pertenecen a sectas masónicas, sociedades secretas, etc., que dominan el mundo, adoran directamente al adversario, otras no, pero lo hacen en sus vicios, ambiciones, perversiones y el enemigo se sirve del poder que adquieren éstas en el mundo para hacer progresar su reino, para corromper y degradar mas a las almas en general, para quitarle a Dios la creación y hacerse adorar él como rey, dios, señor, etc., por todos.

 La vida común en el mundo es satanismo puro, las leyes que se imponen en las naciones para llegar al ‘nuevo orden mundial’, son satánicas, corruptas, celebrando y propiciando todo tipo de vicios, corrupciones, degradaciones, perversiones, transformando estados, naciones y el mundo en satanistas para que solo haya hijos de satán, adoradores del adversario que creen reinan, triunfan, que son dioses, etc.

 Así como los que quisieron lograr el nuevo orden mundial por adoración directa a satanás y en su siempre presente excitación por el oro y por el poder, no son inocentes, tampoco lo son los que comparten iguales ambiciones, perversiones y depravaciones creyéndose dioses, reyes, dueños y señores de los destinos de la creación y de las criaturas.

 Tampoco son inocentes gobernantes, legisladores, jueces, magistrados, empleados y funcionarios públicos que colaboran con el nuevo orden mundial, que hacen lo que se les pide para someter a las naciones, pueblos y estados a la transformación degradante, corrupta y deplorable donde son sometidos a satanás los habitantes de la tierra.

 Los gobernantes dictadores que se fingen democráticos son los gerenciadores, administradores, agentes de cambio, etc., los legisladores que aprueban leyes demoníacas, son colaboradores y cómplices, los jueces que las aplican son los que les dan la aprobación final al sujetar a los habitantes y obligar a cumplir lo querido en primera instancia por satanás, luego por sus adoradores directos, los que propician el nuevo orden mundial, y después por sus representantes locales en cada una de las naciones.

 Algunos saben que es satanás adueñándose de la creación, a otros no les interesan y son como prostitutas que colaboran por dinero, fama y poder, y otros, los locales en las naciones, saben a veces, otras no, pero, como prostitutas se venden por ambición, poder, dinero.

 Los que no saben, deberían ver lo que hacen, no solo se corrompen según el mundo, sino que se corrompen espiritualmente y claramente no gobiernan, por ello son doblemente responsables, primero por su corrupción, y segundo por no cumplir sus deberes, y después también son responsables ante Dios por su corrupción en el mundo, por no cumplir sus obligaciones, y por la corrupción espiritual propia y la que engendraron en otros.

 Nadie obligó a un político a ser gobernante, al contrario, se ha desesperado por llegar a serlo, y siéndolo, se ha dedicado a los mismos fraudes y embustes que ya cometió para llegar al poder, y aun peores, de manera que debe responder por miles incumplimientos, así como de obras, tanto ante los hombres como ante Dios.

 Que no respondan los dueños del mundo internacionales y locales ante los mismos que oprimen, no quiere decir que salgan impunes de las Manos del Creador.

Lección Nº 150, ENTERA SUMISIÓN A LA VOLUNTAD DEL ADVERSARIO



Lección Nº 150, ENTERA SUMISIÓN A LA VOLUNTAD DEL ADVERSARIO

 Notar en los casos de posesión que el adversario y sus demonios no se van, hay que echarlos, pues consumen esa vida, se alivian de sus tormentos mientras se los cargan a la persona y según la situación hasta pueden acabar robando el alma, cosa que ocurre cuando la posesión es culpable.

 En estos casos se hace mas evidente la necesidad de la acción de terceros, de la caridad del prójimo, pues el poseso no puede hacer mucho, su voluntad esta anulada prácticamente, así como se ven limitadas sus otras potencias.

 El adversario junto a sus demonios combaten duramente para permanecer en el cuerpo que poseen sometiendo al alma, viviendo de ella, obligándola a soportar su carga, son como ocupantes ilegales de un inmueble, saben que es ilícito, dicen que no se van, se resisten al desalojo todo lo que pueden mientras que no les importa destruir todo, y al final, arruinan todo lo mas posible apropósito y en venganza.

 Considerar que del Cielo no se fue, tuvo que ser echado, expulsado, arrojado siendo vencido, derrotado, humillado, lo mismo ocurre en una posesión, debe ser vencido, humillado, derrotado, diezmado y finalmente es arrojado, expulsado, precipitado al abismo eterno que es su lugar.

 Siendo derrotado no se fue por sí mismo, no aceptó la derrota, no se retiró, hubo que empujarlo, y lo mismo ocurre en la posesión, donde se libera un claro y evidente combate espiritual.

 No es diferente la situación en relación con la acción mas sutil, pero no por ello menos nefasta del adversario y sus demonios.

 Considerar que, debido al pecado original, lo que consiguió el cerdo infernal es meterse tanto en la creación como en la humanidad, pero, como colgándose, como adhiriéndose, poniendo las manos encima de las almas para manipularlas.

 Esto no es una posesión, sino una acción sutil donde logra algo mucho mas perverso, dado que comienza con una simple manipulación y acaba logrando una real unión con el alma, la que manifiesta querer pertenecerle, tanto a él, como a alguno de sus demonios.

 Va buscando una comunión, quiere hacer su versión infernal de la unión hipostática, se va dando, derramando, va entrando en la vida diaria apoderándose del alma, envolviéndola, tomándola, logrando una fusión.

 Hay personas que lo hacen abierta y conscientemente, pero, la mayoría va cayendo y no lo hace muy consciente, aunque sí voluntariamente, pudiendo igualmente el adversario penetrar en el alma y engendrarse, estar, permanecer, adueñarse, volverse rey.

 Un alma que se entrega a los vicios capitales, como la que se entrega a los espirituales, como orgullo, jactancia, petulancia, pavoneo, arrogancia, etc., por ambición, miedo o interés, esta manifestando su voluntad de pertenecer al adversario, y por lo tanto de lograr un contrato, un acuerdo de voluntades, una unión.

 La habilidad del perverso es inducir la voluntad, manipular la mente y engañar para que la persona llegue a querer pertenecerle, aun no siendo muy consciente de lo que hace.

 Lógicamente, el alma no puede excusarse, sabe que incurre en vicios capitales y espirituales, que obra por ambición, miedo o interés y por ello, no es inocente, ni víctima, sino cómplice y coautora.

 No ama a la humanidad satanás, se finge humanista y adorador del hombre porque es un cerdo adulador que engaña la ambición, la estulticia humana, que se aprovecha de la corrupción heredada para fomentar que aumente y llegue a dominarnos, porque ahí estamos a su merced, somos fácilmente manipulados por lo que ha crecido en nosotros.

 Por la asociación ilícita con el adversario, va creciendo en nosotros la corrupción, el vacío, la desolación, fermentan los vicios y acabamos olvidándonos por completo de Dios, incluso hablando de Él, así es que siempre nos elegimos a nosotros mismos, el orgullo, queremos adoración, aceptación, reconocimiento, demostrando de esta manera en la excesiva preocupación por sí mismo, con quien andamos, a quien pertenecemos, quién manda realmente en el interior.

 No es posesión lo que llega a suceder a todos los mortales, es el reinado del adversario en su interior, es su horrenda presencia, es la esclavitud a la que estamos sometidos mientras seguimos perdiendo tiempo en vanidades y entregándonos a toda clase de vicios.

 Es algo peor al final que la posesión, debido a que el alma queda fundida con el enemigo, o con alguno de sus demonios, y corre al precipicio eterno, se pierde irremediablemente, pues es lo que esta construyendo, y es lo que manifiesta querer, es lo que hace de sí misma en su orgullosa y presuntuosa rebeldía contra Dios, en su soberbio querer valerse por sí y dedicarse a hacerse adorar.

 Esto, no es posesión, es como una posesión, y es mucho peor, no hay vuelta atrás, difícilmente las almas quieran ser liberadas, pues eso requiere un esfuerzo, sacrificio y trabajo que ninguna esta dispuesta a hacer, a lo que se añade el agravante de que la mayoría se niega a admitir que necesita, por ello es que a diario tantas almas se pierden y la situación mundial es de corrupción cada vez peor.

 En definitiva, lo que hacen el adversario y sus demonios es someter a las almas a un proceso de transformación espiritual, de degradación, corrupción, donde satanás mismo pasa a fundirse con ésta, a llegar a ser él que se encuentra presente y reinante convirtiéndose en su señor, mientras que el alma cree que reina, domina, prevalece, triunfa en el mundo o que logra lo que quiere, que hace lo que se le viene en ganas, etc.

 Esto es un proceso de comunión espiritual degradante donde el alma acaba por unirse al adversario y transformarse en expresión suya, volviéndose así, totalmente viciosa, orgullosa, corrupta, preocupada por sí exigiendo caprichosamente adoración, aceptación, reconocimiento.

Lección Nº 149, LA CAÍDA DE satán



Lección Nº 149, LA CAÍDA DE satán

 Una vez que la Verdad Es Revelada, el enemigo es derrotado, pero, se resiste a irse, retirarse, a darse por vencido, no lo acepa ni reconoce, debido a que no acepta la Verdad, es un mentiroso desde el principio, desde su principio.

 El Verdadero y Único Principio Es Dios, pero, todo el que se rebela y opone a Él, el que desprecia Su Voluntad y se alza orgulloso diciendo ser como Él, o aun mas que Él, se constituye en su propio principio, se hace su origen, se una existencia que es el principio de su no-vida, de una simple existencia sin Dios, sin Amor, sin Verdad, sin Vida.

 Llama el enemigo ‘el principio de la libertad o liberación’, a lo que fue el principio de su rebeldía, de su rebelión, subversión, insurrección, reniego, de su oposición a Dio, y si bien cree que fue el comienzo o principio de bien, fue el comienzo de su mal.

 Debió ver lo que se hacía  así mismo, sin embargo solo miró lo que ambicionaba y deseó satisfacer su ambición adorándola como a su diosa, entregándose a ella con todo su ser y perdiendo toda cordura, como adolescente excitado que no razona sino con los pies.

 Ignoró las advertencias de Dios, los Llamados y Auxilios Divinos, renegó aun mas, encaprichándose hasta perder toda razón, decidiéndose por volverse un renegado maldito y totalmente caprichoso.

 Dios le dio auxilios, le Reveló los mandamientos, pero, no quiso cumplirlos con amor verdadero, sino con exterior fingimiento, volviéndose hipócrita, así no pudo liberarse de su orgullo creciente, de su ego, de su ambición de ser adorado, de esa secreta satisfacción en sí mismo, y la podredumbre siguió tomándolo, siguió llenándolo-vaciándolo, debido a que lo llenaba de amor propio y de deseos viciosos a la vez que lo vaciaba de amor a Dios y a Su Voluntad.

 Si hubiese cumplido con los mandamientos, si hubiese adorado a Dios con todo su ser, se habría liberado de todo orgullo, habría sido defendido, contra el mal y la muerte que estaba gestando en su interior, contra la ruina y la corrupción que él mismo se procuraba y procreaba al adorarse a sí y negarse a amar y a adorar a Dios.

 Ahí se encerró mas en sí, se abismó, pensó aun mas en sí, y comenzó a odiar, se enojó, debido a que, consideraba debida la adoración, y como no le era dada a Él, sino que debía adorar y obedecer, odió, se hizo resentido.

 En ese momento ya había dentro suyo una rebelión, una insurrección, tenía sentimientos-pensamientos que fermentaban en su quasi-ser y lo envenenaban, hablaba consigo mismo y se enfurecía erráticamente diciendo que él debía ser adorado, lo que, como toda enfermedad prosperó, creció, aumentó al no tomar el remedio debido, al no amar y adorar a Dios como correspondía.

 Comenzó a cuestionar a Dios, lo envidiaba, estaba celoso de sí mismo y se volvió indiferente a Dios, es decir, en un instante ya cometió los tres últimos vicios  pecados capitales, gula, envidia y pereza, para acabar fermentando y generando ira, el cuarto, donde ya se encontraba como en cuello de botella, ahogado en sí mismo, ahorcado con su odio y deseo de venganza.

 En ese momento llegó la segunda prueba, la que era a la vez, el segundo remedio dado por Dios para que, al aceptarlo, fuese liberado, purificado y salvado de sí mismo, pero, ahí se decidió totalmente por sí, por el abismo que fermentaba en su interior, por sus delirios de orgullo.

 La prueba-remedio consistió en la Revelación del Misterio de la Unión Hipostática del Verbo, donde a la humanidad que vendría después e inferior en naturaleza, Dios Uniría Su Naturaleza Divina, elevándola por sobre los mismos Ángeles.

 Los Ángeles Bueno, los que habían cumplido bien el mandamiento, la ley, los que superaron con pureza la primera prueba usándola para adelantar en perfección, se alegraron en tal Misterio y se llenaron totalmente de Amor a dios, pero, los que, como el adversario habían cumplido con resistencia y sin amor el primer mandamiento, se rebelaron decididamente.

 Ahí es donde el adversario en su interior se decidió a no amar en forma rotunda, absoluta, caprichosa, volviéndose egoísta o avaro, tercer vicio capital, y es en ese momento que decide y dispone hacer la guerra a Dios, no solo no amarlo, sino tratar de vencerlo, lo que es querer dominar a Dios y es el segundo vicio capital, para desembocar en su terquedad resentida, odiosa y perversa en un acto de rebeldía que escupió furioso diciendo, ‘non serviam’, o sea, ‘no serviré’, donde manifestó su soberbia.

 En ese instante, su podredumbre interior se hizo visible, se exteriorizó, porque se encendió en furia y se le cayó el velo que lo ocultaba, ahí sufrió una transformación total, se hizo a sí mismo ‘lucifer’, y expresó su rebeldía comenzando la guerra, la que, como toda guerra es evidente por lo expuesto, tuvo su fase de preparación oculta, en este caso en el pecho desamorado del que fue el primer ángel y pasó así a ser el último.

 Ahí se constituyó en su propio principio, y esa es la razón por la que dice que él dios, se olvida que solo sufrió una transformación, una mutación, deformación, al haberse negado decidida, rotunda y reiteradamente a amar, tanto a Dios a quién nunca vio, como a la humanidad que aun no existía y no había llegado a conocer.

 Ahí cayó en sí mismo, en su propio abismo-desolación víctima de su falta de amor y de voluntad de amar, ahí se convirtió en el adversario de Dios y por extensión de la humanidad, llegando a ser un cerdo celoso solo preocupado por él mismo que esta desesperado por ser aceptado, tomado en cuenta, y que esa es la principal causa por la que hizo semejante berrinche en la creación desafiando a Dios, comportándose como una histérica prostituta que se pone celosa y odia a quinen no la adora, a quien no la satisface en sus ambiciones jurando venganza.

 Considerar que se perdió a sí mismo, que él mismo se convirtió en la abominación repugnante que es, y encima, dice que es dios e insiste en ser adorado como si se lo debiese, demostrando que es un caprichoso al que no le importa mas nada de nada, solo su ambición y la satisfacción de su capricho.

 Considerar acá como al rebelarnos contra Dios, nos creemos dioses, y ese es el pecado original, la separación de Dios, el inicio de la rebeldía, y de lo que es su consecuencia, de la muerte, y comprender la necesidad de volver a Dios, de buscar Su Voluntad, de querer llegar a una Verdadera comunión con Él para poder volver a la Vida, a heredar Vida Eterna, Mística, Espiritual.

29 de mayo de 2013

Lección Nº 148, MUNDO SIN DIOS



Lección Nº 148, MUNDO SIN DIOS

 Estamos satisfechos, orgullosos de nosotros mismos, nos gloriamos y decimos-pensamos-sentimos, ‘hice esto, aquello, lo otro, y no hice ni esto, ni aquello, ni esto otro’, como saboreando la perfección y no viendo que confesamos que hemos vuelto a los tiempos del antiguo testamento.

 La Fe verdadera no consiste en hacer o no hacer, eso ya estaba en el tiempo anterior a la Primera Venida del Señor y ya estamos ante Su Segunda Venida, la Verdadera Fe consiste en dejarse corregir por Dios, no impedirle Que Se Revele, en favorecer Su Revelación.

 Considerar que todos, con miedo, preocupados por nosotros mismos, tratamos de agradar o de conformar a Dios, así es que nos esforzaos, pero, llega un punto donde hasta nos quejamos cansados, como diciendo, ‘¿Qué mas querés?’, no viendo que lo que se queja es nuestra humanidad que se comporta como marta en vez de ser como maría.

 Estamos preocupados por nosotros y pendientes de nosotros mismos, aunque hablemos de Dios, aunque lo obedezcamos, e incluso, aunque lo sigamos en El Camino de la Divina Voluntad, y lo que es peor, por orgullo no queremos admitirlo, entonces, seguimos enterrándonos en nosotros mismos, vaciándonos de un verdadero amor para llenarnos de orgullo y presunción.

 Sentimos el vacío, comprobamos que nos hallamos incompletos, y por ello nos esforzamos, sacrificamos, hacemos mas de lo que podemos hasta explotar, hasta hartarnos o destrozarnos buscando satisfacción en eso que es nuestro orgullo y presunción, suponiendo que, por el esfuerzo propio hallaremos completitud, llegaremos a llenarnos, saciarnos, conformarnos o liberarnos del vacío que nos asola.

 No comprendemos que nos estamos desenfrenando y que estamos generando nosotros mismos el mismo vacío, porque no creemos en Dios, no confiamos en Él y no le permitimos Revelarse, no lo dejamos Ser y Hacer, sino que estamos desesperados por lograr que nos tome en cuenta.

 Dios no es como el adversario, no descarta a uno por inservible y alza a otro, no descarta a las almas, Él Llama, da la oportunidad, son las almas las que se descartan solas rechazando el Nuevo Don de Dios, se auto-excluyen de éste, así es como el pueblo elegido en primer término, no recibió al Mesías y solo los que lo recibieron, pasaron a ser parte del pueblo elegido en segundo término, el que debía no solo esperar, sino colaborar en la Segunda Venida.

 El pueblo elegido en segundo término, también rechazó al Mesías, entonces, ahora El Señor Im Personam, busca y forma su nuevo pueblo al que le da Dones Nuevos, comenzando una era nueva, un tiempo nuevo, una etapa nueva de la historia, donde Se Hace Su Voluntad, como en El Cielo, acá en la tierra.

 Dios no ha descartado a nadie, sino que dejó al mundo presa de su orgullo y presunción, y también a las religiones, de manera que tanto en el mundo como en las religiones se practica el humanismo, se adora el orgullo y se genera amor propio.

 La opción de Dios, El Camino Verdadero, lo da Él mismo Revelándose, Guiando  alas almas personalmente y lo sigue el que quiere, el que le presta atención, lo obedece.

 Así es como siguen el mundo y las religiones estando ahí, pero, como las almas sin Dios, rebeldes a Él, muertos, inertes, inservibles espiritualmente, sirviéndose a sí, prescindiendo de Dios, buscando llenarse, saciarse, conformarse en el ego, generando amor propio, pero, no levantando la cabeza, no adorando a Dios.

Lección Nº 147, DIOS ES PADRE Y CRÍA HIJOS



Lección Nº 147, DIOS ES PADRE Y CRÍA HIJOS

La Justicia Divina no es venganza, sino Que es Caridad Divina, es otra expresión de la Misericordia. Es también la ausencia de Dios, y es llamada, ‘La Santa Ira de Dios’.

 En la Justicia, Dios da a cada uno lo que le corresponde según su corazón, lo que realmente hay en el interior de las almas, de manera que no es castigo, sino que es expresión de amor, debido a Que Dios Es Amor, y no se convierte en odio para hacer Justicia, sino que es una forma de manifestar Su Amor.

 Ama Verdaderamente Dios cuando hace Justicia, dado que da a las almas aquello que realmente quieren, no se guía por palabras, sino por lo que cada uno acumula en su corazón, lo que atesora o ama, pues como lo dijo El Señor, donde esté el tesoro esta el corazón.

 Dios no obliga a que se lo ame, acepte, adore, etc., no es ególatra, enseña a las almas, esta en los mandamientos para quienes quieren aceptar Su Ley, pero, justamente el paso por el mundo, la estadía en el tiempo, es para tener la oportunidad de elegirlo o rechazarlo, Él mismo nos da la opción para que el amor sea libre y no algo impuesto, debido a que eso no sería amor sino sumisión.

 Dios no reduce a las almas a la esclavitud, no quiere serviles adoradores miedosos, cobardes e hipócritas que se preocupan por sí mismos y que cumplen, ejecutan y no aman, ni piensan, ni sienten siquiera, Dios Es Padre y cría hijos.

 Nos cuesta comprender y conocer a dios porque no sabemos, ni queremos aprender a amar, entonces, somos ciegos que deliran, suponen, almas dominadas por el miedo que se entregan a dudas, conjeturas y que inventan, suponen, exponiéndose también a las maquinaciones infernales para perderse eternamente en tinieblas.

 Dios Es Amor, Amor Perfecto, y para que tendamos a Él nos Ha Creado, para que busquemos el crecimiento, la evolución, la perfección en el Amor, que es donde nos acaba-consuma en Él, a su Imagen y Semejanza.

 Infantiles como somos en el amor, acabamos por ser viciosos, por ello nos volvemos celosos, envidiosos, etc., reclamando adoración, exigiendo sumisión y entendiendo que otros nos aman cuando se someten a satisfacer nuestros caprichos y ambiciones, y que nos odian o desprecian cuando no nos dan saciedad, no nos conforman, cuando no se dejan dominar, someter, usar.

 Dios da, permite, quiere y hasta garantiza la opción, no exige ser amado, aceptado, adorado, ni nada, sino que abre un camino y lo sostiene en el tiempo para bien de las almas que quieren amarlo, obedecerlo, aceptarlo, pertenecerle en medio del mundo, en su paso por el tiempo.

 Como no exige ser amado, adorado, aceptado, hay almas que no lo hacen, incluso muchas que dicen hacerlo y solo cuidan las apariencias, y es así que Él, mas allá de las palabras, discursos, engaños, autoengaños, da a cada uno lo suyo, lo que manifiesta verdaderamente querer en el fondo de su corazón, aquello que ama realmente.

 El que ama a Dios en Verdad, lo tiene, lo ve, lo siente, convive con Él porque lo busca, le permite a Dios Ser y Hacer en Su Vida, mientras que el que no lo ama en verdad, no lo tiene, lo mismo que aquellos que dicen hacerlo, pero, se adoran igualmente a sí mismos, atesorando amor propio y generando orgullo en su interior.

 El que no lo ama, como el que finge hipócritamente hacerlo, se tienen a sí mismos, tienen su templo vacío, desolado, sin Dios, sin Amor, y por lo tanto sin Vida y sin Luz, solo tienen vacío y desolación, abominación, muerte, se tienen a sí, su miseria, porque se han amado por sobre Dios y se han atesorado a sí mismos.

 Estas almas vagan sobre la faz de la tierra, reptan, pertenecen al espíritu del mundo, están muertas en el espíritu, o sea, carentes del Espíritu de Dios Que Es Amor, Vida Luz, Verdad, pero no están castigadas, ni maldecidas por Dios, no son odiadas por Él, tienen lo que quieren, se tienen a sí mismas, una existencia común, mundana, terrena, carecen de Vida Eterna, Espiritual, vegetan sobre la faz de la tierra.

 No es castigo, sino Amor, Dios permite no ser amado, da la opción y así, acepta cuando un alma decididamente no quiere amarlo, y Él mismo le da la vida en el mundo, le da la libertad caprichosa y miedosa que quiere, la deja por su cuenta como manifiesta querer en su soberbia.

 No le cierra la puerta, el alma es como el hijo pródigo, puede volver, y haría feliz a su Padre volviendo, el problema es que el alma en tal situación, quiere olvidarse de Dios y entregarse a las tinieblas, y ella misma cierra las puertas, se encierra en sí misma y se confina en el mundo, aceptando la alineación colectiva, viviendo una vida de muerte, una simple y mera existencia, algo trivial, superficial, excéntrico, hipócrita, miedoso, etc.

 No es castigo de Dios, todo el que ama y ha sufrido un desprecio, comprende, pues cuando se ama en verdad, a lo divino, se perdona, y se quiere el bien de la otra persona, e incluso se colabora en que logre lo que quiere resueltamente, aunque no sea el Bien verdadero o solo sea algo de menor importancia, valor, pues en su orgullo tal persona rebelde, caprichosa y egoísta, solo quiere lo que se le ocurre, se deja seducir por el mundo y encantar por el adversario.

APP CUIDAR = MARCA DE LA BESTIA, 666

APP CUIDAR = MARCA DE LA BESTIA , 666   No es casualidad que justo cercano a la fiesta de Pentecostés , el gobierno dictador demo...